Vacunación - antigripal

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Vacunación - antigripal

La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por un virus de la influenza. Los brotes de gripe generalmente aparecen durante los meses de invierno. Entre sus síntomas están fiebre, escalofríos, dolores musculares y tos. Miles de personas mueren cada año a causa de la gripe o de sus complicaciones. La mayoría de los que mueren son personas de edad avanzada, niños pequeños o personas con sistemas inmunocomprometidos.

Ver el artículo sobre la gripe para mayor información.

Los virus que de manera característica causan la gripe están clasificados principalmente como influenza tipo A o tipo B. El virus de la influenza tipo B no cambia mucho con el tiempo, pero el del tipo A puede mutar rápidamente. Por eso, hay que desarrollar una nueva versión de la vacuna antigripal cada año para proteger a las personas contra la cepa exacta que se piensa que va a ser la más común.

Todos los virus de la influenza presentes en la vacuna antigripal están muertos (inactivos), así que no es posible contraer la gripe de este tipo de vacuna. Sin embargo, algunas personas sí presentan febrícula durante uno o dos días después de recibir la vacuna, mientras su sistema inmunitario se activa para reconocer el virus. (Ver la sección "Riesgos" de este artículo.)

Las vacunas antigripales normalmente se aplican a comienzos de la "temporada de gripe": generalmente a finales de octubre o principios de noviembre. Las personas que viajan a otros países deben saber que la gripe puede presentarse en temporadas diferentes.

CALENDARIO DE VACUNACIÓN

Toda persona que quiera disminuir su riesgo de contraer la gripe puede hacerse aplicar una vacuna antigripal, la cual está aprobada para cualquier persona que tenga más de 6 meses de edad. Algunas personas tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad. La persona debe hacerse vacunar cada año si:

  • Tiene 50 años o más
  • Tiene enfermedades pulmonares o cardíacas crónicas
  • Tiene anemia drepanocítica u otras hemoglobinopatías
  • Vive en un hogar de ancianos o centro de cuidados prolongados
  • Vive en cualquier tipo de residencia donde hay personas con problemas de salud crónicos
  • Padece una enfermedad renal, anemia, asma grave, diabetes o enfermedad hepática crónica
  • Tiene un sistema inmunitario debilitado (como los que tienen cáncer o VIH/SIDA)
  • Recibe tratamiento prolongado con esteroides para cualquier afección
  • Si espera tener más de tres meses de embarazo durante la temporada de gripe (podría solicitar la vacuna antigripal sin mercurio)

Los niños y adolescentes que reciben terapia prolongada con aspirina y los niños entre las edades de 6 meses y 2 años también deben recibir una vacuna antigripal cada año, con preferencia para las vacunas sin mercurio en los niños más pequeños.

Se sugiere la vacuna contra la gripe para:

  • Personal médico que trabaja en ambientes de alto riesgo
  • Contactos directos o cuidadores de individuos vulnerables
  • Personas que tienen contacto en sus hogares con bebés menores de 6 meses
  • Personas que brindan servicios comunitarios esenciales
  • Personas que viven en residencias universitarias o en otras condiciones de hacinamiento
  • Cualquier persona que desee reducir sus posibilidades de contraer la gripe

Los niños menores de 9 años requieren dos inyecciones con un intervalo de un mes la primera vez que reciben la vacuna antigripal. Los niños mayores y los adultos sólo necesitan una sola inyección al año.

BENEFICIOS

La mayoría de las personas adquiere protección contra la gripe aproximadamente 2 semanas después de recibir la vacuna.

La vacunación de personas vulnerables reduce el riesgo de muerte causada por la gripe. La vacunación de personas que cuidan a pacientes vulnerables reduce el riesgo de contagiar la enfermedad a otras personas que puedan tener un riesgo más alto de lo usual de sufrir complicaciones.

RIESGOS

La mayoría de las personas no presentan efectos secundarios derivados de la vacuna contra la gripe. Se puede presentar inflamación en el lugar de la inyección o dolores leves y febrícula durante varios días.

A diferencia de la vacuna contra la gripe porcina usada en 1976, las vacunas antigripales en años recientes no han mostrado asociación alguna con el síndrome de Guillain-Barré (SGB) en niños, y presentan un incremento extremadamente pequeño del riesgo de este síndrome en adultos. El riesgo es ampliamente superado por la cantidad de casos graves de gripe que se evitan mediante la vacunación.

Al igual que sucede con cualquier medicamento o vacuna, existe una posibilidad poco común de reacciones alérgicas.

QUIÉNES NO DEBEN RECIBIR LA VACUNA CONTRA LA GRIPE

Según los CDC, algunas personas no deben ser vacunadas sin consultar primero con un médico. En general, uno no debe hacerse aplicar la vacuna contra la gripe si:

  • Ha tenido una reacción alérgica grave al pollo o a las proteínas del huevo
  • Tiene fiebre o alguna enfermedad que es más que "un simple resfriado"
  • Ha tenido antes una reacción moderada o grave después de recibir una vacuna antigripal
  • Es una mujer que está, o podría estar, en su primer trimestre (primeros 3 meses) de embarazo
  • Alguna vez ha estado paralizado debido al síndrome de Guillain-Barré.

Si una persona tiene cualquiera de estos criterios mencionados, debe preguntarle al médico si puede hacerse aplicar la vacuna antigripal sin peligro.

Precio de la prueba

El precio variará en función de la cepa condicionada por el tipo de virus que prevalezca cada temporada.