El concepto de accidente de tráfico como riesgo laboral

En 24 febrero 2012, en Artículos técnicos, Noticias, por rafa_zinq

El accidente de un trabajador en la vía pública es un accidente laboral, y en la mayoría de las ocasiones se trata de un accidente de tráfico. Accidentes de tráfico “in-itínere”: Es aquel que sufre el trabajador debido al tráfico al ir al trabajo o al volver de éste. No existe una limitación horaria (Art. [...]

El accidente de un trabajador en la vía pública es un accidente laboral, y en la mayoría de las ocasiones se trata de un accidente de tráfico.

Accidentes de tráfico “in-itínere”: Es aquel que sufre el trabajador debido al tráfico al ir al trabajo o al volver de éste. No existe una limitación horaria (Art. 115.2d LGSS).
Hay 3 elementos que se requieren en un accidente in itínere:
- Que ocurra en el camino de ida o vuelta.
- Que no se produzcan interrupciones entre el trabajo y el accidente.
- Que se emplee el itinerario habitual.

Accidentes de tráfico en jornada laboral: Son aquellos sufridos por el trabajador en el trayecto que tenga que realizar para el cumplimiento de la misión, así como el acaecido en el desempeño de la misma dentro de su jornada laboral. En este sentido podemos diferenciar entre:

• Accidentes de conductores profesionales: Son aquellos sufridos por el trabajador que utiliza el vehículo como centro de trabajo para cumplir su tarea, es el caso de transportistas, mensajeros o conductores de servicios de transporte.
• Accidentes “en misión”: Son aquellos sufridos por el trabajador que utiliza el vehículo de forma no continuada, pero que debe realizar desplazamientos fuera de las instalaciones de la empresa para cumplir con su misión.

SEGUROS TANTO EN LA JORNADA LABORAL COMO EN EL TRAYECTO AL TRABAJO

PERCEPCIÓN del problema.

Los accidentes de trabajo relacionados con el tráfico, no son un problema exclusivo de la empresa y su entorno, sino que afectan a toda la sociedad, acarreando consecuencias físicas y psicológicas sobre las víctimas directas, familiares, amigos y entorno social.
Por eso, todos debemos implicarnos plenamente con el fin de disminuir el número y la gravedad de los accidentes de tráfico.

MANTENIMIENTO del vehículo

Mantener el vehículo en buen estado, pasando las revisiones oportunas y realizando una revisión básica al menos una vez al mes: neumáticos, luces, líquido de frenos, aceite, limpiaparabrisas y refrigerante. Prestar atención al desgaste del dibujo y a la presión de los neumáticos, así como el de las luces; regula la altura de alumbrado, comprueba su correcto funcionamiento y lleva siempre bombillas de repuesto para cada faro.

TRANPORTE de cargas

A 50 Km./h. los objetos sueltos pueden alcanzar un peso 50 veces su propia masa, por lo que debe evitarse llevar objetos sueltos dentro el habitáculo por el riesgo de producir lesiones a los ocupantes. La carga siempre sujeta, distribuida uniformemente y con el centro de gravedad lo más bajo posible, es decir, los objetos de mayor peso directamente sobre la plataforma del interior del vehículo y preferiblemente entre los dos ejes.

CINTURÓN DE SEGURIDAD

Ajustar bien el cinturón de seguridad, sin holguras, tanto en ciudad como en carretera y obligar a que lo utilicen el resto de ocupantes. Reducirás entre el 45%-60% el riesgo de perder la vida en caso de accidente.

REPOSACABEZAS

Regular el reposacabezas antes de iniciar la marcha, de forma que la parte superior de la cabeza y del reposacabezas quede a la misma altura, cerciorándose de que lo hacen el resto de ocupantes. Se evita el riesgo de sufrir lesión en las vértebras cervicales.

DISTANCIA de seguridad

Respetar siempre la distancia con el resto de vehículos.
En calzadas mojadas o en condiciones de baja visibilidad, debe aumentarse como mínimo el doble, teniendo en cuenta el estado de los neumáticos, frenos y amortiguadores.
Nunca pierdas de vista LA CARRETERA
Está demostrado que tras 1 minuto y medio de conversación con el teléfono móvil, se dejan de percibir 1/3 de las señales de tráfico. Conduciendo se debe evitar manipular la radio, buscar objetos en la guantera, fumar, manejar el GPS, etc.

El ESTADO FÍSICO del conductor/a

La fatiga, el sueño y el estrés son responsables del 30% de los accidentes de tráfico. Programar bien los viajes de trabajo, respetar los horarios de descanso en la conducción, evitar comidas copiosas, ventilar el vehículo y sobre todo DESCANSAR Y DORMIR, es fundamental para evitar riesgos.

El RECORRIDO HABITUAL y las PRISAS

La rutina ante la realización del mismo itinerario, tanto en el trayecto de casa al trabajo y viceversa como durante la jornada laboral, hace que nos confiemos y prestemos menos atención a todo lo que nos rodea. Este exceso de confianza, unido a las “prisas” por llegar a tiempo, hace que se produzca un elevado número de accidentes de tráfico. Conducir con tranquilidad y anticipación reduce el grado de estrés del conductor/a y de accidentes.

A PIÉ, también máxima seguridad

Utilizar el paso de peatones, ya que la mitad de atropellos se producen fuera de los pasos habilitados. En carretera o con baja visibilidad, utilizar siempre material reflectante si se baja del vehículo. Vigilar siempre el tráfico si se procede a subir o bajar del vehículo, también en transporte público.

PARA MÁS INFORMACIÓN:
www.seguridadviallaboral.es

Fuente: José Antonio Cano Granjo
Co-Director Técnico Nacional
Grupo Preving

Noviembre cierra con ocho muertos en accidente laboral en Madrid

En 13 diciembre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

Noviembre cerró en la Comunidad de Madrid con ocho muertos en accidentes laborales, la misma cifra registrada en el mismo mes del año pasado, según datos difundidos hoy por el Gobierno regional.
De esos ocho muertos, cuatro se registraron durante la propia jornada laboral y otros cuatro “ad itinere”, en el trayecto entre el lugar de trabajo y el domicilio.

Noviembre cierra con ocho muertos en accidente laboral en Madrid

Noviembre cerró en la Comunidad de Madrid con ocho muertos en accidentes laborales, la misma cifra registrada en el mismo mes del año pasado, según datos difundidos hoy por el Gobierno regional.

De esos ocho muertos, cuatro se registraron durante la propia jornada laboral y otros cuatro “ad itinere”, en el trayecto entre el lugar de trabajo y el domicilio.

Entre enero y noviembre el conjunto de accidentes laborales registrados en la región ha descendido un 9,96 por ciento respecto al mismo periodo de 2010.

En relación con el total de accidentes de trabajo, en el mes de noviembre bajaron en todos los sectores, encabezados por la agricultura (-41,51%), construcción (-28,96%), industria (-15,85%) y servicios (-2,82%).

La Comunidad de Madrid recuerda que según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración sobre el índice de incidencia de la siniestralidad laboral – de octubre 2010 a septiembre 2011-, la región es la cuarta con menor índice de incidencia de la siniestralidad tras, Extremadura, Valencia y Aragón.

Este índice, que recoge el número de accidentes de trabajo registrados por cada 100.000 trabajadores, sitúa a Madrid como la región con menor índice de incidencia de accidentes graves y la cuarta con un índice más bajo en cuanto a accidentes mortales.

Fuente – EFE

España es el país europeo que mejor trabaja para reducir la siniestralidad.

En 28 noviembre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

Se estima que en la Unión Europea, el 40% de los accidentes de trabajo mortales son accidentes de tráfico, un porcentaje que se incrementa si se incluyen los accidentes “in itinere”, aquellos que se producen en el trayecto de casa al trabajo o viceversa. En España, un 29% de los accidentes mortales que se producen durante la jornada laboral son accidentes de tráfico.

España es el país europeo que mejor trabaja para reducir la siniestralidad.

Uno de cada diez accidentes laborales es un accidente de tráfico. Esta realidad afecta directamente a cerca de 65.000 personas al año en España y provoca 264 muertes anuales, según datos de FUNDACIÓN MAPFRE correspondientes a 2010. Estas son algunas de las cifras que se han presentado en Madrid en el transcurso de la Jornada Internacional PRAISE,que ha inaugurado Pere Navarro, Director General de Tráfico; Filomeno Mira, Vicepresidente de FUNDACION MAPFRE, y Antonio Avenoso, Director Ejecutivo del EuropeanTraffic Safety Council (ETSC).

Pere Navarro ha destacado que diariamente se producen en España 178 accidentes laborales de tráfico y que cada semana mueren cinco trabajadores por este motivo. Para contribuir a la reducción de la siniestralidad vial laboral, el Director General de Tráficoha insistido en el importante papel que tienen las empresas a la hora de desarrollar programas de educación, formación e información para, entre todos, contribuir a reducir los accidentes laborales viales. “España es el país europeo que mejor está trabajando para reducir la siniestralidad y que más está aportando a la Comisión Europea sobre cómo hacer frente a los accidentes de tráfico relacionados con el trabajo”, ha subrayado Pere Navarro.

El objetivo de este encuentro, en el que han participado compañías españolas como Grupo Uralita, 3M Iberia, y Alsa, y otras europeas, como SwissCom, es facilitar el intercambio de buenas prácticas entre las empresas, analizar las iniciativas que más éxito están teniendo a la hora de concienciar a las organizaciones e investigar en profundidad las causas que provocan los accidentes laborales para poder contribuir a su prevención.

Se estima que en la Unión Europea, el 40% de los accidentes de trabajo mortales son accidentes de tráfico, un porcentaje que se incrementa si se incluyen los accidentes “in itinere”, aquellos que se producen en el trayecto de casa al trabajo o viceversa. En España, un 29% de los accidentes mortales que se producen durante la jornada laboral son accidentes de tráfico. Para prevenirlos, FUNDACIÓN MAPFRE recomienda, entre otras medidas, trabajar en la formación de los grupos de mayor riesgo como motoristas, conductores de furgonetas y de todoterreno e implantar planes de movilidad en la empresa “para que los empleados conozcan los principales aspectos de la seguridad vial en el ámbito laboral, utilicen las rutas más seguras en sus desplazamientos y adopten las medidas necesarias”, ha destacado Julio Laria, Director General del Instituto de Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE.

El European Transport Safety Council puso en marcha en 2009 el proyecto ‘PRAISE’, dirigido a prevenir las lesiones y los accidentes de tráfico de los trabajadores. Su Director, Antonio Avenoso, ha subrayado durante la jornada que España está trabajando de manera ejemplar en esta materia, lo que ha permitido que hayamos reducidoen un 56% el número de accidentes de tráfico producidos en los últimos años, un porcentaje muy por encima de la media europea. “La seguridad vial relacionada con el trabajo es todo un reto en Europa, que exige el compromiso por parte de todos los actores involucrados”, ha señalado Antonio Avenoso.

Fuente – riesgolaboral.org

La movilidad al trabajo: un modelo insano e insostenible

En 11 noviembre 2011, en Artículos técnicos, por Marta Gallardo

Este modelo de movilidad al trabajo tiene clarísimos impactos en la salud de los trabajadores y trabajadoras. Aunque tradicionalmente estos impactos en la salud no se han venido abordando como un problema de condiciones de trabajo, sí lo son. Lo son porque los trabajadores sufren accidentes in itínere, lo son porque los embotellamientos y los problemas de aparcamiento son una causa de estrés adicional, lo son porque reducen nuestras horas de descanso y aumentan nuestro sedentarismo

Las encuestas de movilidad que instituciones y autoridades del transporte realizan periódicamente para conocer los hábitos de los ciudadanos –tanto en lo que se refiere a su vida privada como laboral– ponen de manifiesto que la movilidad actual se basa en una inyección constante de energía, tiempo y esfuerzo humano sin que ello aporte un beneficio evidente al conjunto del sistema socioeconómico. Más aún, esta dinámica es el origen de impactos de índole diversa que erosionan el bienestar de los trabajadores y del conjunto de los ciudadanos y la competitividad del país.

Durante las últimas décadas, la dispersión del tejido urbano e industrial sobre el territorio (20.000 polígonos industriales) –a raíz de una política urbanística basada en la especulación del suelo y no en la creación de redes de relación eficientes– ha ido alejando los centros de trabajo de los espacios de residencia y dejando en manos de cada ciudadano la resolución de sus necesidades de movilidad. El resultado es un modelo de movilidad insostenible medioambientalmente, improductivo en términos económicos y poco o nada saludable para los trabajadores y la población en general.

¿Cómo nos desplazamos al trabajo?

Según datos de la Encuesta de Movilidad de las Personas Residentes en España (MOVILIA), que elabora periódicamente el Ministerio de Fomento, en el año 2006 las personas ocupadas realizaban en un día medio laborable más de 62 millones de desplazamientos, la mitad del número total de desplazamientos (123,3 millones).

De estos 62 millones de desplazamientos, alrededor de un 67% (41 millones) correspondía a viajes de ida al trabajo y de vuelta al domicilio, y equivalía al 34% del total de desplazamientos. Los datos, por tanto, ponen de relieve el peso que tiene la movilidad cotidiana de los trabajadores sobre el total de la movilidad de los ciudadanos, y explica los impactos ambientales, sociales y económicos que se derivan, tanto a nivel individual como colectivo.

En cuanto a los medios de transporte utilizados por las personas ocupadas para ir al trabajo, si bien los resultados estadísticos mezclan los desplazamientos por motivos de trabajo con los desplazamientos por motivos de estudio, el coche y la moto son los utilizados de forma mayoritaria (63%). Casi un 20% se desplaza a pie o en bicicleta y un 13% en transporte público colectivo (autobús urbano, autobús interurbano, tren o metro).

Si se desglosan estos datos por sexos, se constata que los hombres optan todavía con más diferencia por el vehículo privado a motor (72% frente al 49% de las mujeres), utilizan menos el transporte público (8% frente al 22% de las mujeres), y se desplazan menos a pie o en bicicleta (16% frente al 27% de las mujeres).

La movilidad de las trabajadoras, por tanto, es mucho más sostenible posiblemente porque hay escenarios (polígonos industriales) donde predomina el empleo masculino y en los que el uso del automóvil es la única alternativa a la que tienen acceso los trabajadores.

Este modelo de movilidad al trabajo tiene clarísimos impactos en la salud de los trabajadores y trabajadoras. Aunque tradicionalmente estos impactos en la salud no se han venido abordando como un problema de condiciones de trabajo, sí lo son. Lo son porque los trabajadores sufren accidentes in itínere, lo son porque los embotellamientos y los problemas de aparcamiento son una causa de estrés adicional, lo son porque reducen nuestras horas de descanso y aumentan nuestro sedentarismo. Hay estudios que calculan que pasamos 5 años de nuestra vida en embotellamientos de tráfico, y es indudable que aquellos trabajadores que pasan su jornada sentados y que también se desplazan con su coche al trabajo suman, por término medio, cerca de una hora más sentados por motivos laborales.

Todas estas exposiciones a riesgos para la salud derivadas de un modelo de movilidad al trabajo poco saludable son evidentes, pero disponemos de pocos estudios y datos que nos permitan hacerlas visibles porque sólo recientemente las Administraciones públicas han empezado a considerar el problema. Sólo en el terreno de los accidentes in intínere disponemos de datos contrastados. Según informaciones del Ministerio de Trabajo e Immigración, en el año 2010 se produjeron 627.876 accidentes de trabajo con baja: 553.915 durante la jornada y 73.961 in itínere. Los accidentes que se producen en los desplazamientos al trabajo suponen pues el 12% de los que causan baja, pero son tres veces más mortales: uno de cada mil accidentes producidos en jornada de trabajo es mortal, mientras que en los accidentes in itínere tres de cada mil son mortales.

Sin embargo, el problema de salud laboral y movilidad al trabajo es mucho más complejo y va más allá de los accidentes in itínere. Recientemente, un estudio de la consultora británica AVAYA, basado en una encuesta de más de 3.000 trabajadores en seis países de Europa, cifraba en 70 minutos al día el tiempo medio que los trabajadores europeos emplean en ir al trabajo. Esos 70 minutos son tiempo de trabajo y muchas veces la fuente de problemas de estrés.

Aunque las empresas se empeñen en presentarnos el desplazamiento al trabajo como un problema individual del trabajador, la realidad es que la mayoría de las veces los trabajadores no tienen elección: o se desplazan en coche o no llegan al trabajo. Tan arraigada está la idea de que para ir al trabajo hay que utilizar el coche y que el trabajador ha de ponerlo a disposición de la empresa, que en muchas selecciones de personal, disponer de carné de conducir y de coche es una condición sine qua non para optar al puesto. De esta forma podemos afirmar que el 50% de la población mayor de edad española que no dispone de permiso de conducir sufre exclusión social y laboral.

Además de la salud laboral están los problemas de salud pública que provoca este modelo de movilidad basado en el uso intensi vo del coche privado. Según un estudio realizado por el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de España en 2007, las emisiones de gases contaminantes NOx y PM10 producidos por la combustión de vehículos en circulación en ciudades y áreas metropolitanas provocan 16.000 muertes prematuras en España al año, un número siete veces mayor que los fallecidos en accidentes de tráfico (1.710 en 2010). Más recientemente, un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente ha contabilizado 370.000 muertes prematuras en Europa cada año debido a la mala calidad del aire. Según datos de la Organización Mundial de la Salud mueren 2 millones de personas en el mundo a causa de la contaminación del aire, la mitad de ellas en países desarrollados.

Identificar el problema contribuye a progresar en su solución. Reconocer e internalizar en la lógica económica actual los impactos derivados de una movilidad ineficiente e insegura es el primer paso para invertir tendencias e implantar un modelo más eficaz, competitivo y saludable. El progreso, como en otros ámbitos de la economía, no puede basarse en el crecimiento per se, sino en el uso eficiente de los recursos y servicios.

Este cambio de escenario, en lo que a la movilidad de los trabajadores se refiere, ha de venir de la mano de actuaciones que integren estas políticas de transporte con la planificación territorial y urbanística; impulsen cambios normativos y fiscales en favor de la ecomovilidad; integren estos riesgos en la evaluación y planificación preventiva de la empresa; favorezcan los medios y sistemas de transporte alternativos al automóvil, desplazamientos a pie, en bicicleta, en transporte público y/o colectivo, en coche compartido, o por medio de transporte colectivo que se establezca en la empresa o mediante acuerdos de varias empresas pertenecientes a un mismo polígono industrial. Y que se creen sinergias y mecanismos de cooperación entre todos los agentes y sectores sociales y económicos implicados. Todo esto es necesario y urgente para evitar exposiciones nocivas para la salud de los trabajadores y trabajadoras y superar la crisis social energética y ambiental en la que estamos instalados.

Algunas de las propuestas más importantes del decálogo de movilidad sostenible elaborado por CCOO para avanzar en la construcción de un nuevo modelo:

- Crear la figura del gestor de movilidad y constituir consejos de movilidad en los polígonos industriales y grandes empresas.

- Apostar por el transporte colectivo intermodal con criterios de racionalidad.

- Incentivar el uso del coche compartido, la bicicleta y los desplazamientos a pie.

- La empresa debe subvencionar de forma negociada y mediante una acción positiva la utilización de estos medios.

- El derecho al transporte debe materializarse en el derecho al título de transporte, de carácter personal y que abarque a toda la plantilla, con independencia de su fecha de ingreso y de la situación laboral que tenga.

- Incorporar la movilidad in itínere y la accesibilidad al centro de trabajo en la evaluación de riesgos laborales.

- Incluir la auditoría de movilidad en los estudios para obtener un sistema de certificado ambiental (EMAS o ISO).

- Incluir los temas de movilidad en la negociación colectiva atendiendo a la diversidad de situaciones.

Fuente - Revista Por Experiencia – ISTAS

Perfil de los fallecidos en accidente laboral de tráfico

En 28 octubre 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

Varón, joven y extranjero es el perfil del trabajador que pierde la vida en accidente laboral de tráfico, según UGT, sindicato que ha pedido hoy a las empresas que implanten planes de movilidad vial para evitar estos siniestros.

Varón, joven y extranjero es el perfil del trabajador que pierde la vida en accidente laboral de tráfico, según UGT, sindicato que ha pedido hoy a las empresas que implanten planes de movilidad vial para evitar estos siniestros.

En una nota, el sindicato explica que el 37 % de los accidentes laborales mortales que se produjeron en 2010 fueron de tráfico y que la mayoría de ellos, el 66 % (181), fueron “in itinere (en el desplazamiento desde casa al lugar de trabajo o viceversa)”.

El 34% restante fueron “in misión (en el desempeño del trabajo)”, se precisa en el comunicado.

A pesar de que el perfil del trabajador que muere en accidente de tráfico en el ámbito laboral es un varón, joven y extranjero, UGT explica que los “in itinere” afectan más a las mujeres.

Por ello, el sindicato que dirige Cándido Méndez cree necesario que todas las administraciones y los interlocutores sociales hagan un trabajo conjunto para reducir las muertes en la carretera.

Asimismo, piden que, al tratarse de un riesgo laboral, es preciso el establecimiento de planes de movilidad vial por parte de las empresas.

Al respecto, UGT recuerda que el 31 de marzo de 2010 se aprobó un Real Decreto que establece un sistema de incentivos (BONUS) para la reducción de las cotizaciones por contingencias profesionales a las empresas que, de contrastable, reduzcan la siniestralidad laboral y realicen actuaciones en la prevención de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.

Uno de los requisitos que deben de cumplir es acreditar el desarrollo o realización de planes de movilidad vial para prevenir accidentes in itinere.

Fuente- expansion.com

Uno de cada tres accidentes laborales mortales es de tráfico

En 26 octubre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

El 35% de los accidentes mortales en el trabajo se debe a un siniestro en la carretera. Aunque los siniestros al volante representan algo más del 10% de todos los accidentes laborales con baja, los siniestros de tráfico constituyen una de las causas principales de mortalidad en el trabajo.

Uno de cada tres accidentes laborales mortales es de tráfico

En 264 persona perdieron la vida en un siniestro en la carretera durante la jornada de trabajo o en el trayecto

El 35% de los accidentes mortales en el trabajo se debe a un siniestro en la carretera. Aunque los siniestros al volante representan algo más del 10% de todos los accidentes laborales con baja, unos 65.000 de 600.000 en 2010, los siniestros de tráfico constituyen una de las causas principales de mortalidad en el trabajo. “Cada día se producen 179 accidentes laborales de tráfico y cada semana mueren cinco trabajadores por accidente de tráfico”, ha asegurado Marta Zimmermann, directora del departamento de Investigación del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, durante la jornada La seguridad vial laboral.

En concreto, de los 600.000 accidentes laborales que requirieron baja médica en 2010, 76.000 se produjeron in itinere, es decir, durante el trayecto al trabajo o en el regreso al domicilio, de los que el 71% se debió a un accidente de tráfico. Durante la jornada laboral, el porcentaje de accidentes laborales que responden a un siniestro al volante se reduce al 8,3%.

En cuanto al perfil, los accidentes in itinere se producen más entre mujeres, especialmente en el sector industrial, “probablemente por las mayores distancias entre el centro de trabajo y el domicilio”, apunta Marta Zimmermann. En los siniestros en jornada, predominan los hombres jóvenes que se dedican al sector de la construcción.

“El reto para las empresas es incorporar la cultura de la seguridad vial”, ha señalado el director de Tráfico, Pere Navarro, que ha instado a los empresarios a que incluyan programas de formación, información y concienciación “para evitar el fallo humano” en los accidentes laborales.

Fuente – elpais.com

Movilidad al trabajo un modelo insano e insostenible

En 24 octubre 2011, en Artículos técnicos, por Celia Valmorisco

Las encuestas de movilidad que instituciones y autoridades del transporte realizan periódicamente para conocer los hábitos de los ciudadanos –tanto en lo que se refiere a su vida privada como laboral– ponen de manifiesto que la movilidad actual se basa en una inyección constante de energía, tiempo y esfuerzo humano sin que ello aporte un beneficio evidente al conjunto del sistema socioeconómico.

Las encuestas de movilidad que instituciones y autoridades del transporte realizan periódicamente para conocer los hábitos de los ciudadanos –tanto en lo que se refiere a su vida privada como laboral– ponen de manifiesto que la movilidad actual se basa en una inyección constante de energía, tiempo y esfuerzo humano sin que ello aporte un beneficio evidente al conjunto del sistema socioeconómico. Más aún, esta dinámica es el origen de impactos de índole diversa que erosionan el bienestar de los trabajadores y del conjunto de los ciudadanos y la competitividad del país.

Durante las últimas décadas, la dispersión del tejido urbano e industrial sobre el territorio (20.000 polígonos industriales) –a raíz de una política urbanística basada en la especulación del suelo y no en la creación de redes de relación eficientes– ha ido alejando los centros de trabajo de los espacios de residencia y dejando en manos de cada ciudadano la resolución de sus necesidades de movilidad. El resultado es un modelo de movilidad insostenible medioambientalmente, improductivo en términos económicos y poco o nada saludable para los trabajadores y la población en general.

¿Cómo nos desplazamos al trabajo?

Según datos de la Encuesta de Movilidad de las Personas Residentes en España (MOVILIA), que elabora periódicamente el Ministerio de Fomento, en el año 2006 las personas ocupadas realizaban en un día medio laborable más de 62 millones de desplazamientos, la mitad del número total de desplazamientos (123,3 millones).

De estos 62 millones de desplazamientos, alrededor de un 67% (41 millones) correspondía a viajes de ida al trabajo y de vuelta al domicilio, y equivalía al 34% del total de desplazamientos. Los datos, por tanto, ponen de relieve el peso que tiene la movilidad cotidiana de los trabajadores sobre el total de la movilidad de los ciudadanos, y explica los impactos ambientales, sociales y económicos que se derivan, tanto a nivel individual como colectivo.

En cuanto a los medios de transporte utilizados por las personas ocupadas para ir al trabajo, si bien los resultados estadísticos mezclan los desplazamientos por motivos de trabajo con los desplazamientos por motivos de estudio, el coche y la moto son los utilizados de forma mayoritaria (63%). Casi un 20% se desplaza a pie o en bicicleta y un 13% en transporte público colectivo (autobús urbano, autobús interurbano, tren o metro).


 Si se desglosan estos datos por sexos, se constata que los hombres optan todavía con más diferencia por el vehículo privado a motor (72% frente al 49% de las mujeres), utilizan menos el transporte público (8% frente al 22% de las mujeres), y se desplazan menos a pie o en bicicleta (16% frente al 27% de las mujeres).

La movilidad de las trabajadoras, por tanto, es mucho más sostenible posiblemente porque hay escenarios (polígonos industriales) donde predomina el empleo masculino y en los que el uso del automóvil es la única alternativa a la que tienen acceso los trabajadores.

Este modelo de movilidad al trabajo tiene clarísimos impactos en la salud de los trabajadores y trabajadoras. Aunque tradicionalmente estos impactos en la salud no se han venido abordando como un problema de condiciones de trabajo, sí lo son. Lo son porque los trabajadores sufren accidentes in itínere, lo son porque los embotellamientos y los problemas de aparcamiento son una causa de estrés adicional, lo son porque reducen nuestras horas de descanso y aumentan nuestro sedentarismo. Hay estudios que calculan que pasamos 5 años de nuestra vida en embotellamientos de tráfico, y es indudable que aquellos trabajadores que pasan su jornada sentados y que también se desplazan con su coche al trabajo suman, por término medio, cerca de una hora más sentados por motivos laborales.

Todas estas exposiciones a riesgos para la salud derivadas de un modelo de movilidad al trabajo poco saludable son evidentes, pero disponemos de pocos estudios y datos que nos permitan hacerlas visibles porque sólo recientemente las Administraciones públicas han empezado a considerar el problema. Sólo en el terreno de los accidentes in intínere disponemos de datos contrastados. Según informaciones del Ministerio de Trabajo e Immigración, en el año 2010 se produjeron 627.876 accidentes de trabajo con baja: 553.915 durante la jornada y 73.961 in itínere. Los accidentes que se producen en los desplazamientos al trabajo suponen pues el 12% de los que causan baja, pero son tres veces más mortales: uno de cada mil accidentes producidos en jornada de trabajo es mortal, mientras que en los accidentes in itínere tres de cada mil son mortales.

Sin embargo, el problema de salud laboral y movilidad al trabajo es mucho más complejo y va más allá de los accidentes in itínere. Recientemente, un estudio de la consultora británica AVAYA, basado en una encuesta de más de 3.000 trabajadores en seis países de Europa, cifraba en 70 minutos al día el tiempo medio que los trabajadores europeos emplean en ir al trabajo. Esos 70 minutos son tiempo de trabajo y muchas veces la fuente de problemas de estrés.

Aunque las empresas se empeñen en presentarnos el desplazamiento al trabajo como un problema individual del trabajador, la realidad es que la mayoría de las veces los trabajadores no tienen elección: o se desplazan en coche o no llegan al trabajo. Tan arraigada está la idea de que para ir al trabajo hay que utilizar el coche y que el trabajador ha de ponerlo a disposición de la empresa, que en muchas selecciones de personal, disponer de carné de conducir y de coche es una condición sine qua non para optar al puesto. De esta forma podemos afirmar que el 50% de la población mayor de edad española que no dispone de permiso de conducir sufre exclusión social y laboral.

Además de la salud laboral están los problemas de salud pública que provoca este modelo de movilidad basado en el uso intensi vo del coche privado. Según un estudio realizado por el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de España en 2007, las emisiones de gases contaminantes NOx y PM10 producidos por la combustión de vehículos en circulación en ciudades y áreas metropolitanas provocan 16.000 muertes prematuras en España al año, un número siete veces mayor que los fallecidos en accidentes de tráfico (1.710 en 2010). Más recientemente, un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente ha contabilizado 370.000 muertes prematuras en Europa cada año debido a la mala calidad del aire. Según datos de la Organización Mundial de la Salud mueren 2 millones de personas en el mundo a causa de la contaminación del aire, la mitad de ellas en países desarrollados.

Identificar el problema contribuye a progresar en su solución. Reconocer e internalizar en la lógica económica actual los impactos derivados de una movilidad ineficiente e insegura es el primer paso para invertir tendencias e implantar un modelo más eficaz, competitivo y saludable. El progreso, como en otros ámbitos de la economía, no puede basarse en el crecimiento per se, sino en el uso eficiente de los recursos y servicios.

Este cambio de escenario, en lo que a la movilidad de los trabajadores se refiere, ha de venir de la mano de actuaciones que integren estas políticas de transporte con la planificación territorial y urbanística; impulsen cambios normativos y fiscales en favor de la ecomovilidad; integren estos riesgos en la evaluación y planificación preventiva de la empresa; favorezcan los medios y sistemas de transporte alternativos al automóvil, desplazamientos a pie, en bicicleta, en transporte público y/o colectivo, en coche compartido, o por medio de transporte colectivo que se establezca en la empresa o mediante acuerdos de varias empresas pertenecientes a un mismo polígono industrial. Y que se creen sinergias y mecanismos de cooperación entre todos los agentes y sectores sociales y económicos implicados. Todo esto es necesario y urgente para evitar exposiciones nocivas para la salud de los trabajadores y trabajadoras y superar la crisis social energética y ambiental en la que estamos instalados.

Algunas de las propuestas más importantes del decálogo de movilidad sostenible elaborado por CCOO para avanzar en la construcción de un nuevo modelo:

- Crear la figura del gestor de movilidad y constituir consejos de movilidad en los polígonos industriales y grandes empresas.

- Apostar por el transporte colectivo intermodal con criterios de racionalidad.

- Incentivar el uso del coche compartido, la bicicleta y los desplazamientos a pie.

- La empresa debe subvencionar de forma negociada y mediante una acción positiva la utilización de estos medios.

- El derecho al transporte debe materializarse en el derecho al título de transporte, de carácter personal y que abarque a toda la plantilla, con independencia de su fecha de ingreso y de la situación laboral que tenga.

- Incorporar la movilidad in itínere y la accesibilidad al centro de trabajo en la evaluación de riesgos laborales.

- Incluir la auditoría de movilidad en los estudios para obtener un sistema de certificado ambiental (EMAS o ISO).

- Incluir los temas de movilidad en la negociación colectiva atendiendo a la diversidad de situaciones.

Fuente - Revista Por Experiencia – ISTAS

Más accidentes mortales

En 22 septiembre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

El número de accidentes mortales en el campo durante la jornada laboral y en el trayecto hacia o desde el trabajo se ha incrementado el 18% en el primer semestre, hasta los 32 fallecimientos. Se trata de datos referidos al sector agrario, forestal y pesquero, en los que, sin embargo, los accidentes considerados graves en su totalidad disminuyeron un 15%, hasta la cifra de 226.

Más accidentes mortales

De acuerdo con los datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, los accidentes mortales en el sector agroalimentario siguen en aumento. El número de accidentes mortales en el campo durante la jornada laboral y en el trayecto hacia o desde el trabajo se ha incrementado el 18% en el primer semestre, hasta los 32 fallecimientos. Se trata de datos referidos al sector agrario, forestal y pesquero, en los que, sin embargo, los accidentes considerados graves en su totalidad disminuyeron un 15%, hasta la cifra de 226.

Estos datos llaman la atención. En lo que respecta a las labores agrarias, la tecnología para mejorar la seguridad de los tractores y vehículos automotrices se ha desarrollado de forma acelerada, en paralelo e incluso con antelación a los requisitos administrativos impuestos. Las explotaciones agrarias están disminuyendo, por lo que se reduce la maquinaria. Por otro lado aumenta el tamaño medio de las mismas, lo que debe optimizar el número de máquinas. Si bien es cierto que no todos los accidentes son en vehículo, gran parte de ellos sí.

Los datos del Ministerio de Medioambiente y Medio Rural y Marino constatan que en primer semestre de este año se ha reducido el 2% el número de tractores inscritos, lo que mantiene la tendencia decreciente del parque nuevo. Sin embargo, la maquinaria automotriz ha repuntado con un alto aumento de las inscripciones, por encima del 20%, aunque eso sí, con un valor de ventas del 10% con respecto al dominante mercado de los tractores. Quizás pueda influir en el aumento de accidentes mortales la edad media de los trabajadores agrarios y de las propias máquinas. Esta última continúa siendo alta, dieciséis años, y se renueva poco, al haber bajado la rentabilidad de las explotaciones.

Otro factor puede ser el aprovechamiento de tierras cada vez más agrestes, con el objetivo de compensar la pérdida de rentabilidad de muchos cultivos. En cualquier caso, aunque solo sea por la comparativa con las estadísticas de los accidentes de carretera, parece un dato sobre el que se deberían sacar conclusiones.

Fuente – larioja.com

Los accidentes in itinere

En 16 junio 2011, en Artículos técnicos, Noticias, por Marta Gallardo

El Accidente “In Itinere” es el gran desconocido dentro de los accidentes laborales, ya que no se produce en el centro de trabajo. Es el ocurrido durante el camino que ha de seguir el trabajador desde su domicilio al lugar donde realiza su trabajo y viceversa, cuando el obrero lo efectúa habitualmente, empleando un medio [...]

El Accidente “In Itinere” es el gran desconocido dentro de los accidentes laborales, ya que no se produce en el centro de trabajo.

Es el ocurrido durante el camino que ha de seguir el trabajador desde su domicilio al lugar donde realiza su trabajo y viceversa, cuando el obrero lo efectúa habitualmente, empleando un medio de transporte normal a dichos fines y siempre que no se rompa el nexo causal por algún acto personal del obrero. Para que el accidente tenga la consideración de in itinere se exige que el trabajador vaya de su domicilio al lugar de trabajo o vuelva de él, por el camino habitual sin desviaciones ni demoras que no sean normales en su recorrido y que emplee en trasladarse un medio apropiado y conocido y aprobado por su empresa. El camino de ida y vuelta al trabajo lo constituye también el que normalmente se recorre en los viajes de vuelta de fin de semana desde el domicilio familiar al centro de trabajo.

Debe existir en todo caso una interrelación entre domicilio y trabajo, pues la consideración legal, como accidente de trabajo, del ocurrido “In Itinere”, y, por lo tanto, fuera del centro de trabajo, debe tener como causa el trabajo asegurado, de modo que todo siniestro que no obedezca a esta causa podrá ser calificado de accidente de tráfico o de otra naturaleza, pero no de accidente de trabajo. Admitir como domicilio habitual del trabajador el de cualquiera de sus ascendientes, u otros familiares próximos, cuya residencia, además, se encuentra en localidad distinta a la del centro de trabajo, desorbitaría el riesgo profesional concertado y asumido por la entidad gestora sobre las lesiones sobrevenidas al trabajador con ocasión o motivo del trabajo.

Causas de los accidentes “in-itinere”

Al analizar las causas podemos encontrar que estas pueden depender de factores humanos y/o de factores técnicos. Los factores humanos están relacionados con el comportamiento en la vía pública que tengamos tanto nosotros como terceros. Entre las causas podemos encontrar la imprudencia, el cansancio, problemas físicos, la negligencia, etc.

Los factores técnicos engloban aquellas causas relacionadas con el medio de transporte, las condiciones de uso de los caminos, la señalización, etc.

Fuente- Prevention world

Prevención de Accidentes de Tráfico Laborales

En 25 mayo 2011, en Noticias, por Laura Cámara

Los Ministerios de Interior y Trabajo e Inmigración firman un acuerdo para la prevención de accidentes de tráfico laborales El acuerdo firmado por los Ministerios de Interior y Trabajo e Inmigración para la prevención de los accidentes de tráfico laborales ha sido valorado por CCOO como “una de las primeras iniciativas de las Administraciones Públicas [...]

Los Ministerios de Interior y Trabajo e Inmigración firman un acuerdo para la prevención de accidentes de tráfico laborales

El acuerdo firmado por los Ministerios de Interior y Trabajo e Inmigración para la prevención de los accidentes de tráfico laborales ha sido valorado por CCOO como “una de las primeras iniciativas de las Administraciones Públicas bien orientada para solucionar esta lacra social”. Sin embargo, CCOO considera que no se obtendrán resultados satisfactorios hasta que no se logre la integración de la seguridad vial en los sistemas de prevención de los riesgos laborales en las empresas.

Pedro J. Linares, secretario confederal de Salud Laboral de CCOO, valora positivamente el acuerdo “en la medida que impulsa la colaboración entre los diferentes ministerios implicados en el reto de abordar los accidentes de trabajo relacionados con el tráfico (37% de los accidentes de trabajo mortales en 2010, según los datos provisionales)”.

La firma de este acuerdo, al igual que la campaña de visitas de la Inspección de Trabajo en materia de seguridad vial presentada recientemente, “orientan la labor de las administraciones públicas en la dirección de realizar políticas activas en esta materia, tal como venimos reclamando los sindicatos, y en la consideración de los planes de movilidad como medidas preventivas integradas en la prevención de riesgos laborales”, ha señalado Linares.

El acuerdo compromete a ambos ministerios a colaborar para fijar los contenidos mínimos de los planes de movilidad y seguridad vial y para realizar la correspondiente campaña de difusión. La aplicación de estos planes posibilita a las empresas a acceder a una reducción de sus cuotas de la Seguridad Social por contingencia profesional (bonus). Sin embargo, en contra de la opinión de los sindicatos, no se tienen en cuenta los accidentes in itinere para el cálculo de los índices de siniestralidad que actúan como requisito imprescindible para poder solicitar el bonus.

Pedro J. Linares considera que esta iniciativa es una de las pocas definidas por la Estrategia Española de Salud y Seguridad en el Trabajo que está “sintentizándose en la adopción de medidas concretas y, si no se ve acompañada por una real integración de la seguridad vial en la prevención de riesgos en las empresas, puede levantar unas expectativas que no se concreten en una reducción efectiva de accidentes de tráfico in itinere y en misión”.

Para el responsable de Salud Laboral de CCOO es imprescindible:

Incorporar los accidentes in itinere en los índices de siniestralidad que actúan como requisito imprescindible para la obtención del “bonus”.
Cruzar datos de siniestralidad entre empresas principales y subcontratadas y autónomos para evitar la externalización de los riesgos viales y de los accidentes de tráfico.
Coordinar los protocolos de investigación de accidentes de la DGT y de la Inspección de Trabajo para obtener datos estadísticos homogéneos y para abrir el procedimiento a la participación de los agentes sociales.
Realizar las reformas legislativas necesarias (Estatuto de los Trabajadores, Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Reglamento de Servicios de Prevención, etc.) para integrar la seguridad vial en la prevención de riesgos laborales en las empresas y en los contenidos mínimos de formación de delegados y técnicos de prevención.
Creación de un grupo de trabajo sobre seguridad vial en el seno de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Fuente – 3 de marzo de 2011 - Boletín electrónico de informaciones nº 23 – ISTAS


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