Salud laboral: Amianto, un peligro también para el corazón

En 2 mayo 2012, en Artículos técnicos, Noticias, por rafa_zinq

Si la evidencia científica ha demostrado el efecto pernicioso de la exposición al asbesto sobre la salud pulmonar, ahora parece que le toca el turno a las arterias. Un estudio muestra que esta sustancia podría ser también responsable de un mayor número de infartos y de ictus entre los trabajadores en contacto con el polvo [...]

Si la evidencia científica ha demostrado el efecto pernicioso de la exposición al asbesto sobre la salud pulmonar, ahora parece que le toca el turno a las arterias. Un estudio muestra que esta sustancia podría ser también responsable de un mayor número de infartos y de ictus entre los trabajadores en contacto con el polvo del amianto.

El asbesto o amianto está constituido por un grupo de minerales fibrosos distribuidos por todo el mundo. Debido a sus propiedades aislantes, mecánicas, químicas y de resistencia al calor y las llamas hicieron que se utilizara ampliamente en la construcción y otras industrias, como las del automóvil o la naval, entre los años 50 y 70. En 1978, el asbesto fue declarada sustancia cancerígena por lo que a partir de esa fecha se fue restringiendo su producción, pasando de cinco millones de toneladas en 1975 a tres millones en 1998. No obstante, en nuestro país el uso de materiales con algún tipo de amianto estuvo permitido hasta 2002.

La principal vía de entrada del amianto en el organismo es la respiratoria. Numerosos estudios han demostrado que, a largo plazo, esta exposición al asbesto está relacionada con una mayor incidencia de enfermedades pulmonares, como mesotelioma o cáncer.

Investigadores del Laboratorio de Salud y Seguridad de Buxton, Derbyshire (Reino Unido), han llevado a cabo un estudio para conocer el impacto de esta sustancia sobre la salud cardiovascular. Para ello analizaron los datos de unos 100.000 trabajadores que habían formado parte de la Encuesta a Trabajadores de Asbestos, puesta en marcha en 1971 con el objetivo de vigilar a largo plazo la salud de personas que habían estado en contacto con materiales que contenían esta sustancia, y que cuenta con un seguimiento medio de 19 años.

En el periodo de tiempo analizado, se produjeron 15.557 muertes, de las que 1.053 fueron debidas a una enfermedad cerebrovascular (o ictus) y 4.185 a un episodio isquémico cardiaco (o infarto). Tras analizar los hábitos de las personas fallecidas, los investigadores comprobaron que la mitad de los hombres (58%) y las mujeres (52%), en el momento de su primer examen médico, eran fumadores, proporción que disminuyó ligeramente en su última evaluación médica (55% y 49%).

Potencia la inflamación

El estudio, cuyos datos han sido publicados en la revista ‘Occupational and Environmental Medicine’, muestra que los trabajadores expuestos al asbesto fueron significativamente más propensos a morir por una enfermedad cardiovascular que la población en general, incluso teniendo en cuenta el tabaquismo. De hecho, “el análisis mostró que el incremento del riesgo de enfermedad cardiaca isquémica con la edad y con el tiempo de exposición al asbesto fue mayor entre los que nunca habían fumado que entre los adictos al tabaco”, señalan los investigadores en su artículo.

En concreto, los hombres, que en su gran mayoría habían trabajado en la eliminación industrial del asbesto, fueron un 63% más propensos a morir por un ictus y un 39% más por una enfermedad cardiaca. En el caso de las mujeres, que se habían dedicado a la industria manufacturera, la probabilidad de fallecer por un accidente cerebrovascular fue del doble y por un infarto de miocardio, del 89%.

Según los autores del estudio, la causa de ese mayor riesgo cardiovascular podría encontrarse en el impacto de las fibras de asbesto en las arterias. Esta sustancia podría tener un fuerte efecto inflamatorio y promover la aterosclerosis (proceso que genera una placa obstructiva en las arterias del corazón o del cerebro), tal y como se ha comprobado en investigaciones con animales.

Fuente: elmundo.es

Osalan propone un sistema para detectar si hay amianto en las obras que autorizan.

En 29 febrero 2012, en Noticias, por Laura Cámara

Osalan propone a los ayuntamientos vascos que establezcan un sistema de detección para conocer si en las obras de construcción de reforma y rehabilitación para las que se les solicita licencia hay presencia o no de amianto, ofreciéndose para formar a técnicos municipales en esta materia.

Osalan propone un sistema para detectar si hay amianto en las obras que autorizan.

El Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales-Osalan propondrá a los ayuntamientos de la CAV un sistema para detectar si existe amianto en las obras que autorizan. Para ello, se encargará de formar a los técnicos municipales en esta materia.

Osalan ha presentado en una jornada su informe sobre amianto, donde recoge todas las actuaciones y la política que está desarrollando para combatir la exposición de los trabajadores a esta sustancia, una de las más tóxicas y cancerígenas presentes en el entorno laboral.

Entre otras medidas, Osalan propone a los ayuntamientos vascos que establezcan un sistema de detección para conocer si en las obras de construcción de reforma y rehabilitación para las que se les solicita licencia hay presencia o no de amianto, ofreciéndose para formar a técnicos municipales en esta materia.

Durante muchos años, los elevados riesgos del amianto han permanecido ocultos a los ojos de los trabajadores que tenían el contacto con esta materia. Un material que, por sus propiedades físicas y químicas, y su bajo coste de producción, fue profusamente utilizado en el sector industrial y en la construcción desde mediados del siglo pasado hasta 2001, fecha en que España incorporó a su normativa la prohibición de usar, producir y comercializar fibras de amianto.

Esta invisibilidad social de los daños del amianto y el nulo reconocimiento público del riesgo que comporta su manipulación, se han convertido en el castigo adicional que esta sustancia impone a sus víctimas, a los trabajadores y a sus familiares, ha recalcado la viceconsejera vasca de Trabajo, Sonia Pérez, en la inauguración de la jornada.

Los responsables del Departamento vasco de Empleo y Asuntos Sociales han explicado que, en mayor o menor medida, el amianto sigue estando presente por lo que la lucha contra esta sustancia debe ser una tarea coordinada que implique a las instituciones y a las mutuas en diferentes niveles competenciales.

La problemática en torno al amianto centraliza buena parte de las actuaciones de Osalan en relación con la salud laboral. Una prueba de ello es la edición del informe que se ha presentado y que se enmarca en el “compromiso” del Gobierno vasco con la difusión de la cultura preventiva frente a los riesgos en el trabajo.

En la actualidad, existe un registro voluntario en el que se recogen los casos de 5.719 trabajadores que han podido estar expuestos al amianto para la vigilancia de su salud. De ellos, 4.254 ya han terminado su vida laboral.

El fichero también incluye a 244 empresas vascas que han trabajado con amianto. Este proceso se lleva a cabo con la colaboración de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud.

Osalan está trabajando actualmente en la modificación del Plan de Vigilancia Postocupacional de trabajadores anteriormente expuestos al amianto, valorando la posibilidad de que sean derivados directamente a atención especializada de Osakidetza con las pruebas radiológicas previamente realizadas, un procedimiento a consensuar con la Subdirección de Atención Especializada del Servicio Vasco de Salud.

Además, se está intentando conectar los sistemas de información de vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos al amianto con la información de su historia clínica como ciudadanos con el fin de intercambiar dicha información y mejorar el conocimiento de los daños a la salud de esos trabajadores.

En el ámbito de la rehabilitación y reparación de daños, Osalan ha firmado un convenio con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para aportar a este la información necesaria que facilite la determinación de la contingencia profesional de los trabajadores expuestos al amianto, así como la determinación de las incapacidades, tanto temporales como permanentes, que correspondan en cada caso.

Este convenio también será firmado por Osakidetza y el Departamento de Sanidad, ya que estas instituciones disponen de la información sanitaria de los trabajadores afectados, que en todo caso es necesaria para facilitar al INSS sus funciones.

Además, en el ámbito de la prevención a la exposición al amianto, Osalan está trabajando, entre otras medidas, para establecer procedimientos dirigidos a evitar las retiradas ilegales y vertidos incontrolados de todos los productos con amianto, generalmente constructivos, por parte de particulares.

Fuente – elmundo.es

Reconocida incapacidad absoluta por amianto y radiaciones

En 29 noviembre 2011, en Noticias, por Celia Valmorisco

Un ex electricista de 56 años, que ejercía su trabajo en el Hospital Donostia de San Sebastián, ha visto reconocida su situación de incapacidad absoluta por amianto y radiaciones. La Seguridad Social de Gipuzkoa ha modificado la resolución dictada el pasado mes de junio, en la que se pasa de enfermedad común a enfermedad profesional el origen de la citada incapacidad.

Un ex electricista de 56 años, que ejercía su trabajo en el Hospital Donostia de San Sebastián, ha visto reconocida su situación de incapacidad absoluta por amianto y radiaciones. La Seguridad Social de Gipuzkoa ha modificado la resolución dictada el pasado mes de junio, en la que se pasa de enfermedad común a enfermedad profesional el origen de la citada incapacidad.

Según ha explicado el sindicato CC.OO en un comunicado, con este cambio se ha reconocido el origen profesional del cáncer de tiroides y pulmón, al quedar probado que este electricista del Hospital Donostia de Osakidetza permaneció en contacto con amianto entre 1974 y 1990 y a Rayos X y radiaciones de microondas no ionizantes entre 1969 y 1990 sin prevención alguna.

Esta resolución, además de mejorar la pensión del enfermo, posibilita la reclamación de un recargo de prestaciones que oscilará entre un 30 y un 50 por ciento a pagar por Osakidetza, por cumplimiento de la legislación preventiva vigente, así como a la reparación del daño con indemnización por perjuicio causado.

Para el Area de Salud Laboral de CCOO Euskadi, resulta evidente el desprecio mostrado durante años por empresas públicas y privadas, servicios de prevención y médicos de empresa, hacia los riesgos laborales.

Se ignoran los riesgos higiénicos, ergonómicos y psicosociales, pero especialmente, por la gravedad que suponen, las sustancias y riesgos cancerígenos tan extendidos en el ámbito laboral, ha criticado.

Además, ha señalado que todas las instituciones preventivas reconocen que un 25 por ciento de los trabajadores permanecen expuestos en su trabajo a conocidas sustancias cancerígenas, que en su mayor parte son olvidadas en las evaluaciones de riesgo, vigilancia de la salud y planes de prevención.

Para el responsable de salud laboral de CCOO Euskadi, Jesús Uzkudun, parece evidente que las empresas y sus servicios de prevención no tienen ningún interés en aprender de la legislación y literatura preventiva, por lo que desde el sindicato tratarán de que aprendan con hechos prácticos.

Uzkudun ha afirmado que resulta más rentable y beneficioso para todos, impulsar la sustitución y prevención de cancerígenos con el objetivo de alcanzar el cáncer cero, que asumir cuantiosas indemnizaciones y costes de otra índole, para pagar a víctimas de cánceres profesionales por las infracciones preventivas cometidas.

Finalmente, CC.OO ha hecho un llamamiento a los trabajadores a “sospechar y consultar” en el sindicato sobre el origen profesional de un cáncer tras la exposición a tóxicos laborales.

El aumento del número de casos que se están reconociendo no representa ni 10 por ciento de los existentes, ni de las reconocidas en el entorno europeo, con el agravante de que si permanecen ocultas eternizarán el fraude a la prevención, ha asegurado.

Fuente - finanzas.com – San Sebastian

La Seguridad Social reconoce “incapacidad por amianto” a un arrantzale jubilado de Ondarroa

En 23 noviembre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

La Seguridad Social de Bizkaia ha reconocido la “incapacidad absoluta” por enfermedad profesional a un arrantzale de 60 años jubilado, afectado de un cáncer de pleura. Sin embargo, quedará sin compensación alguna, ya que en la actualidad han desaparecido las empresas en las que estuvo embarcado y no existe un Fondo de Compensación para las víctimas de amianto.

La Seguridad Social reconoce “incapacidad por amianto” a un arrantzale jubilado de Ondarroa

La Seguridad Social de Bizkaia ha reconocido la “incapacidad absoluta” por enfermedad profesional a un arrantzale de 60 años jubilado, afectado de un cáncer de pleura. Según ha informado CC.OO. Euskadi, esta enfermedad es “consecuencia de la exposición a fibras de amianto”, lo cual conllevaría para el afectado un incremento de su pensión.

Sin embargo, el sindicato ha señalado que el marinero quedará sin compensación alguna, ya que en la actualidad han desaparecido las empresas en las que estuvo embarcado y no existe un Fondo de Compensación para las víctimas de amianto.

El arrantzale trabajó desde su juventud en viejos barcos de pesca ya desaparecidos, donde la presencia de amianto en las sala de máquinas y tubo de salida de vapores era “habitual”, según CC.OO.

En 2009, tras serle diagnosticado un mesotelioma epiteloide, el sindicato de Unai Sordo reclamó la incapacidad absoluta por enfermedad profesional, que fue rechazada en función de un informe técnico de Osalan “por no quedar probada la exposición laboral al amianto”.

Para CC.OO., eso puede ser evidente puesto que aquellos barcos “están hoy hundidos o desmantelados y, por tanto, la prueba de presencia de amianto ha desaparecido”. “En cambio -ha agregado-, resulta indiscutible la relación del mesotelioma con la inhalación de fibras de amianto”.

Este reconocimiento de cáncer profesional ha tardado dos años. Según esta organización sindical, las cifras del registro del Ministerio de Trabajo indican un “crecimiento exponencial”, pasando de 15 casos reconocidos en 2007 a 69 en los 10 primeros meses de este 2011. MEDIDAS PREVENTIVAS

CC.OO. considera que “estamos abriendo un boquete en el muro que silenciaba y ocultaba el cáncer profesional, así como en la adopción de medidas preventivas”.

El responsable de Salud Laboral de este sindicato en Euskadi, Jesús Uzkudun, ha augurado que la acción sindical que viene desarrollando su organización producirá “una importante avalancha de demandas” para reconocer el origen profesional de dichos cánceres.

“Ante esta situación, Osakidetza no puede continuar mirando a otro lado, sin preocuparse por asumir costes que no le pertenecen. Igualmente, Osalan y el INSS deberán adoptar medidas organizativas para evitar que los expedientes sobre graves enfermedades, se bloqueen durante meses o se resuelvan una vez fallecido el enfermo”, ha afirmado.

Fuente – Europa Press

Protocolo para evitar la contaminación del amianto

En 21 noviembre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

La Dirección General de Trabajo de la Consejería de Empleo, Industria y Comercio está elaborando conjuntamente con las áreas de Patrimonio Natural y Sostenibilidad del Gobierno de Canarias un protocolo de seguimiento a la retirada del amianto del ámbito laboral para que, una vez retirado, no contamine el medio ambiente y marino.

Protocolo para evitar la contaminación del amianto

La Dirección General de Trabajo de la Consejería de Empleo, Industria y Comercio está elaborando conjuntamente con las áreas de Patrimonio Natural y Sostenibilidad del Gobierno de Canarias un protocolo de seguimiento a la retirada del amianto del ámbito laboral para que, una vez retirado, no contamine el medio ambiente y marino.

La directora general de Trabajo Gloria Gutiérrez ha recordado durante la celebración en Santa Cruz de Tenerife de las Jornadas El amianto en el ámbito laboral organizadas por el sindicato Comisiones Obreras (CC.OO. Canarias) que su Departamento está cumpliendo con la normativa vigente en cuanto a la retirada de este producto altamente contaminante y prohibido desde 2002 y ha añadido que el Gobierno de Canarias está implicado en evitar la proliferación de vertederos incontrolados de este producto.

En esta línea, la directora general ha señalado que en la Comunidad Autónoma, que tiene competencias en esta materia, se han puesto en marcha 78 planes para la retirada de amianto y que para ello un total 98 empresas ya se han acreditado, 21 de ellas en el último año. Hay que controlar la recogida del material y también dónde se deposita, ha insistido para aclarar que hay que tomar todas las medidas necesarias para que el amianto no llegue a la naturaleza.

El amianto es un contaminante que presenta graves riesgos para las personas expuestas a sus fibras, pudiendo llegar a los 30 o 40 años de latencia después de su exposición. Por ello en 2002 se procedió a la prohibición de su fabricación, utilización y comercialización.

Gutiérrez ha reconocido la lucha y esfuerzo realizados en Salud Laboral por la organización sindical y subrayó que la Dirección General trabaja en mejorar la calidad del Empleo y las condiciones de Trabajo para así disminuir sufrimiento a los empleados. En la actual situación económica tenemos que ser más exigentes con la Salud Laboral, ha afirmado.

Asimismo, ha aprovechado para trasladar a los presentes en el acto que sus líneas de actuación en la Dirección General estarán regidas por los principios de participación y transparencia. Por ello ha invitado a los agentes sociales a que hagan aportaciones en esta materia.

Por su parte, el secretario regional de CC.OO. Canarias, Juan Jesús Arteaga, ha señalado que las Jornadas, que también se han celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, tienen como objetivo principal sensibilizar a los trabajadores en esta problemática y que se tome conciencia para la mejora de los trabajadores. Ha tildado al amianto como el enemigo invisible y ha matizado que por tanto es muy peligroso.

La secretaria de Salud de CC.OO. Canarias, María del Carmen Marrero, ha defendido la constitución de un grupo de trabajo a nivel autonómico para el estudio de la situación actual y que permita una planificación de futuro. Ha recordado que el amianto sigue estando presente en sectores como la construcción, la hostelería, el transporte, o la industria naval.

Por último, la secretaria insular del sindicato en Tenerife, María del Carmen Martínez, ha explicado que la lucha por la dignidad laboral es fundamental y ha solicitado que en la actual situación económica no se restrinja la inversión en Salud Laboral.

Fuente – canariasahora.com – Tenerife

Cerca de 45.000 personas morirán en España hasta 2030 por enfermedades relacionadas con la exposición a amianto

En 20 octubre 2011, en Noticias, por Laura Cámara

Al menos 500.000 personas van a morir por enfermedades relacionadas con la exposición a amianto hasta 2030 en quince países de la Unión Europea. En España, esa cifra se situará entorno a las 45.000. El expresidente del Grupo de Trabajo Amianto de esta institución europea, Ángel Cárcoba, ha abogado este martes por una vigilancia médica de aquellas personas que hayan estado expuestas a este material de construcción.

Cerca de 45.000 personas morirán en España hasta 2030 por enfermedades relacionadas con la exposición a amianto

Al menos 500.000 personas van a morir por enfermedades relacionadas con la exposición a amianto hasta 2030 en quince países de la Unión Europea, según un estudio realizado por la Comisión Europea. En España, esa cifra se situará entorno a las 45.000. El expresidente del Grupo de Trabajo Amianto de esta institución europea, Ángel Cárcoba, ha abogado este martes por una vigilancia médica de aquellas personas que hayan estado expuestas a este material de construcción.

En el estudio, que se realizó cuando la UE estaba compuesta por quince países, solo se tomó en cuenta a los trabajadores y no al conjunto de personas que tiene contacto con este material, que se encuentra en todo tipo de recintos, como hospitales y universidades.

Por este motivo, Cárcoba ha pedido la creación de un registro nacional y autonómico de los tumores producidos por amianto y que, en último caso, se cree un fondo de indemnización como ya tienen otros países europeos como Alemania, Bélgica, Francia, Holanda e Italia, y que es sufragado por fondos de las empresas implicadas y del Estado. En este sentido, Oria ha destacado el papel del Gobierno en esta problemática, ya que, en su día, no obligó a las empresas a que tomarán medidas.

El expresidente ha denunciado además que en España no hay la misma sensibilidad que en otros paises. Así, ha puesto por ejemplo a Francia donde los sindicatos lo han considerado como problema, mientras que en España no hay un planteamiento sindical, ha recalcado.

Ha aludido también a una directiva europea sobre indemnizaciones a fallecidos en accidentes y enfermedades laborales “que no se cumple” y ha informado de que las indemnizaciones en España rondan los 70.000 euros, a diferencia de otros países como Estados Unidos donde éstas son más elevadas.

Por su parte, el médico asesor de Subdirección General de Coordinación SUMA, Miguel Ángel Daniel, ha calificado las enfermedades provocadas por la exposición a amianto de pandemia. El contacto con este material es el responsable de la muerte de 1.100 personas cada año en España por cáncer de pulmón, peritoneal y pleura. A nivel mundial, entre 100.000 y 200.000 personas mueren anualmente por esta causa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La utilización de amianto se prohibió en España en 2002, sin embargo, entre 1975 y esa fecha, se importaron tres millones de toneladas de este material, que, hoy en día, se puede seguir encontrando en algunas construcciones, a pesar de que progresivamente está siendo sustituido por otros materiales.

Fuente – preventionworld.com

Incremento del cáncer por amianto en los países pobres

En 11 octubre 2011, en Noticias, por Celia Valmorisco

Estados Unidos prohibió el amianto en 1989 y la Unión Europea lo hizo diez años después por la constatación de que la exposición a este material, muy utilizado en la construcción, provoca un cáncer con una elevada mortalidad.
Pero los países pobres y en vías de desarrollo lo siguen utilizando en la construcción y el transporte, con escaso control, lo que causará un incremento de las muertes en las décadas venideras, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estados Unidos prohibió el amianto en 1989 y la Unión Europea lo hizo diez años después por la constatación de que la exposición a este material, muy utilizado en la construcción, provoca un cáncer con una elevada mortalidad.
Pero los países pobres y en vías de desarrollo lo siguen utilizando en la construcción y el transporte, con escaso control, lo que causará un incremento de las muertes en las décadas venideras, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS publicó un informe en su boletín mensual en el que se destaca que las muertes relacionadas con el amianto han comenzado a reducirse en los países ricos gracias a la prohibición generalizada de su uso, pero que las economías pobres y emergentes corren el peligro de coger el relevo del letal contacto con este material.

Debido a su versatilidad y resistencia, el amianto ha sido utilizado durante décadas en la construcción (tejas, azulejos, cemento), en la industria automovilística (embragues, frenos, transmisión), en el sector textil e incluso en el alimentario.
Durante décadas fue una enfermedad de economías desarrolladas, que aún hoy en día registran el 88 por ciento de las muertes por mesotelioma maligno, pero la tendencia comienza a cambiar.

El mesotelioma maligno es un cáncer poco habitual y fatal, que casi sin excepción tiene que ver con la exposición al amianto.
El proceso de desarrollo de la enfermedad es largo -por lo general más de 30 años-, pero una vez que es diagnosticada la esperanza de vida no supera por lo general el año.

El estudio de la OMS ofrece datos de los países avanzados, correspondientes al periodo 1994-2008, y llama la atención sobre la falta de información procedente del resto del mundo.
En esos años, se registraron 92.000 muertes a causa de este cáncer, el 88 por ciento en países desarrollados -EEUU, Europa, Australia y Japón- y con una alta incidencia en hombres mayores.

La lista de los países más afectados la encabeza EEUU, con un 18,5 por ciento de los casos, seguido del Reino Unido (14,6), Japón (12,1), Alemania (10,4), Francia (7,2), Holanda (5,6), Australia (4,1), Italia (4,1), Sudáfrica (2,5) y España (2).
El profesor Ken Takahashi, investigador de la Universidad de Kitakyushu City (Japón) y coordinador de este estudio, manifestó que la auténtica preocupación es que muchos países en desarrollo siguen utilizando este material mortal y no envían información a la Organización Mundial de la Salud sobre las muertes que provoca.

La OMS depende de la información que le remiten sus Estados miembros para elaborar su estadísticas, y en lo referente al uso del amianto solo dispone de datos fiables sobre los países más avanzados, que representan a la tercera parte de la población.
Por contra, no sabe lo que pasa en países de fuerte desarrollo económico como China, India, Kazajistán, Rusia o Tailandia, considerados los cinco mayores consumidores de los 2,5 millones de toneladas métricas de amianto que aún se producen anualmente.

La OMS pidió a estos y a otros países a dejar de producirlo y a mejorar sus políticas de información y prevención.
Conocemos los riesgos. Todas las formas de amianto son cancerígenas y pueden provocar mesotelioma y cáncer de pulmón, laringe y ovarios, afirmó el investigador de la OMS Ivan Ivanov.

Fuente- diariosur.es

Salud sigue un férreo control a unos 1.750 trabajadores expuestos al amianto

En 4 agosto 2011, en Noticias, por Laura Cámara

Las exigencias de seguridad laboral hacen que los trabajadores tengan ahora una exposición mínima Como si de astronautas se tratara. Así deben trabajar las personas que se exponen al amianto. Unas condiciones que nada tienen que ver con las que tuvieron que padecer aquellos que les tocó utilizar este mineral en los años 60, 70 [...]

Las exigencias de seguridad laboral hacen que los trabajadores tengan ahora una exposición mínima

Como si de astronautas se tratara. Así deben trabajar las personas que se exponen al amianto. Unas condiciones que nada tienen que ver con las que tuvieron que padecer aquellos que les tocó utilizar este mineral en los años 60, 70 e incluso 80. Desde 2002, está prohibido su uso, sin embargo todavía se puede encontrar cuando se derriba un edificio. Es el caso de las últimas naves que quedaban en pie en la zona de Trinitarios en Pamplona. En ellas, tres operarios de la empresa Reciclajes y Derribos Olite retiraron hace algunas semanas 2,57 toneladas de placas de uralita que contenían este mineral. En Navarra, 2.491 trabajadores están registrados como expuestos a amianto, la mayor parte de los años 60, 70 y 80, cuando las condiciones de trabajo eran completamente diferentes. De ellos, el 70% sigue un férreo control por parte de Salud.

“En aquella época, los trabajadores incluso tocaban y cortaban el amianto con sus propias manos. Por suerte, las condiciones han cambiado radicalmente y dada la seguridad con la que se trabaja en las labores de desamiantado la exposición es mínima. Estos trabajadores se incluyen en el registro asumiendo que la exposición es mínima”, explica Vega García López, jefa de sección de epidemiología laboral, investigación y evaluación sanitaria.

El amianto es un material compuesto por fibras minerales de origen natural con excelentes propiedades aislantes mecánicas. Sus características y su bajo coste explican las numerosas aplicaciones industriales y mecánicas que se le han dado. Su uso en paneles de fibrocemento (uralita), tuberías para conducciones de agua, gas…, paneles aislantes, o frenos y embragues de vehículos, entre otros muchos, se prohibió en España en 2002, al comprobar sus efectos dañinos.

Las enfermedades que puede provocar el amianto se manifiestan 30 o 40 años después de haber estado expuesto a este material. Por ello, muchos de los trabajadores enferman una vez jubilados. La principal vía de entrada del amianto es la respiratoria. Puede ocasionar tres tipos de enfermedades irreversibles: asbestosis (causa fibrosis pulmonar), cáncer de pulmón, y mesoteliomas (cáncer de la célula mesotelial).

Poco reconocimiento

En Navarra, existen pocos casos reconocidos como enfermedad profesional, entre 3 y 6. “Muchos de los casos se han judicializado al no reconocerse como enfermedad profesional”, dice Vega García. El Instituto Navarro de Salud Laboral maneja un registro de 2.491 trabajadores expuestos a amianto. De ellos, 728 se encuentran activos en la actualidad. Vega García destaca como Navarra es pionera en el registro de trabajadores. “Tenemos el registro más exhaustivo del estado. Antes se realizaba a nivel estatal. Cogimos estos datos y los actualizamos comprobando todas las empresas que habían trabajado con amianto. Para ello, las empresas tuvieron que declarar que habían trabajado con amianto y cuántos trabajadores lo habían hecho. Cada año se va incrementando un poco porque conocemos más trabajadores que emplearon amianto. “, indica.

Todos ellos mantienen un férreo control médico. Aquellos que no se han jubilado el control se lleva a cabo en la empresa y a los jubilados a través del Servicio Navarro de Salud. “Desde 1998, reciben citaciones para hacerse un chequeo, como el programa para las mujeres y el cáncer de mama. Podemos decir que el 70% de los trabajadores, una cifra muy alta, está controlada. La gran mayoría están sanos y no tienen problemas en su vida. En otros casos, es el propio trabajador el que decide no hacerse los chequeos”, señala.

65 empresas han trabajado con amianto
El Instituto Navarro de Salud Laboral, dentro de su sección de Investigación, Epidemiología Laboral y Evaluación Sanitaria, cuenta con un registro histórico de empresas que han trabajado con amianto en la Comunidad foral. En él aparecen 65. El sector que aglutina a un número mayor es el de actividades de construcción especializada, que suma 15. Otras diez pertenecían al sector de la venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas.

En la actualidad, para poder realizar labores de desamiantado, ya que el uso del amianto se prohibió en 2002 en España aunque los pioneros fueron los suecos en 1982, las empresas deben figurar en el RERA. Esto es el registro de empresas con riesgo por amianto del Gobierno de Navarra. En la actualidad, figuran en él 37 empresas navarras, la mayoría del sector de la construcción. A él, se puede acceder en la página web del departamento de Innovación, Empresa y Empleo o se puede acudir directamente al registro del departamento de Innovación.

El marco normativo que estableció las condiciones de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de amianto se articuló mediante el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo. En él, entre otras muchas cosas, se reguló la existencia de este registro en el que deben inscribirse todas las empresas que vayan a realizar actividades u operaciones con riesgo de amianto ya que los productos con este material instalados antes de la fecha de prohibición pueden mantenerse hasta el final de su vida útil.

En el listado histórico que maneja el INSL figuran una empresa de la industria química, cuatro de metalurgia, fabricación de productos de hierro y ferroaleaciones; dos de fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria y equipos; cinco de fabricación de material y equipo eléctrico; dos de fabricación de maquinaria; siete de fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolque; cinco de captación, depuración y distribución de agua; cuatro de recogida, tratamiento y eliminación de residuos; siete de ingeniería civil; una de comercio, y una de almacenamiento y actividades anexas al transporte.

“¡Atención, riesgo de amianto!”, así se debe señalizar la zona de exposición
Los lugares de trabajo con riesgo de exposición a amianto deben estar claramente delimitados y señalizados, como así se recoge en el plan redactado por Óscar Irijalba Úriz, técnico superior en Prevención de Riegos Laborales de Reciclajes y Derribos Olite. Durante los trabajos, queda prohibida la permanencia de cualquier persona que no tenga relación, en el área delimitada de trabajo. Sólo los trabajadores destinados a ello permanecerán dentro del recinto con riesgo de exposición a amianto.

La zona donde se esté trabajando con fibrocemento estará indicada y se avisará de los peligros existentes en el lugar mediante señales, cuyo tamaño y tipo de letra permitan una óptima visibilidad y llevarán las siguientes inscripciones: “Peligro de inhalación de amianto, No permanecer en esta zona si no lo requiere el trabajo, Prohibido fumar, Prohibido comer, Prohibido beber”. También se señalizarán los recipientes, residuos, ropa o materiales con amianto con la inscripción: “Contiene amianto”. Se restringirá el acceso a las personas no autorizadas expresamente. Aquellos que por necesidades de los trabajos deben acceder a la obra durante la realización de estos, realizarán el mismo proceso de protección personal que el seguido por los operarios designados para llevar a cabo los tareas de desamiantado.

La empresa adjudicataria de los trabajos de derribo de las naves de Trinitarios, Reciclajes y Derribos de Olite, facilita a los trabajadores expuestos información detallada y suficiente sobre los riesgos para la salud de los trabajos con amianto, qué es el amianto y tipo de amianto que se encuentra en el edificio, entre otros asuntos. Además, los trabajadores que realizan labores con riesgo a contaminación con amianto han recibido un curso sobre riesgos del amianto de 10 horas.

Entre las medidas que deben adaptar las empresas, se encuentra la de colocar unas casetas de obra especiales. Sólo las deberán utilizar los trabajadores que vayan a estar en contacto con el amianto. Estas deberán tener una zona limpia (la zona de acceso desde el exterior), la zona de ducha, y la zona conocida como sucia, que es la que se debe encontrar más cerca del punto de trabajo. En la primera zona, el empleado se coloca el mono de trabajo desechable, la mascarilla, los guantes, las polainas…Comprueba el buen estado y funcionamiento de los equipos y pasa por los otros dos compartimentos hasta la zona de trabajo. Para salir, se accede por el compartimento más cercano a la zona de trabajo. Se aspira la ropa de trabajo y después se la quita.

LA CIFRA
728 TRABAJADORES De los 2.491 trabajadores que constan en el registro de expuestos a amianto, 728 se encuentran activos en la actualidad (118 mujeres y 610 hombres).

PASO A PASO
1 Trabajos previos. Antes de iniciar los trabajos, se instalarán las unidades de descontaminación y se hará acopio del material. Se comprobará el correcto funcionamiento de todo el material y equipos acopiados. Se señalizarán y delimitarán las zonas de trabajo.

2 Procedimiento de trabajo. Primero, se recogerán los trozos de fibrocemento que haya por la zona y se encapsularán en “big-bags”. Las placas más deterioradas y con más riesgo de rotura se impregnarán con solución acuosa de líquido encapsulante para evitar la emisión de fibras de amianto.

3 Desmontaje de las placas. Dadas las dimensiones y peso de las placas, el desmonte lo efectuarán dos operarios situados en altura, y el otro trabajador a nivel de suelo con un manipulador telescópico. Se cortan los anclajes con cizalla manual con sumo cuidado de no dañar la placa. Nunca los trabajadores pisarán directamente sobre las placas de fibrocemento.

4 Colocación en un palet. Una vez desmontadas, las placas de fibrocemento se colocan en un palet. Éste ya está preparado con un plástico especial con el que se cubre totalmente el paquete, que será flejado y etiquetado con la inscripción: “Contiene amianto”. Se llevará a una zona de almacenamiento provisional hasta su posterior traslado a un vertedero.

5 Limpieza. Se limpia la zona con aspirador de filtros absolutos y se recogerán los posibles cascotes y restos. El material se transportará a un vertedero autorizado.

Fuente – diariodenavarra.es

Trabajadores Expuestos al Amianto

En 17 junio 2011, en Noticias, por Laura Cámara

2.036 trabajadores han estado expuestos a los efectos del amianto Un total de 2.036 trabajadores, de ellos 637 pasivos por no estar ya en el mercado laboral y el resto aún en activo, es el que habría estado expuesto en Castilla y León a los efectos cancerígenos derivados del uso del amianto, tal y como [...]

2.036 trabajadores han estado expuestos a los efectos del amianto

Un total de 2.036 trabajadores, de ellos 637 pasivos por no estar ya en el mercado laboral y el resto aún en activo, es el que habría estado expuesto en Castilla y León a los efectos cancerígenos derivados del uso del amianto, tal y como aparece recogido en el registro o censo epidemiológico puesto en marcha por la Junta.

Así lo ha desvelado el viceconsejero de Empleo, Ignacio Ariznavarreta, quien, minutos antes de inaugurar en Valladolid la jornada El amianto: un problema social organizada por el Departamento de Salud Laboral de la UGT en la Comunidad, ha anunciado igualmente que, además de la necesaria actualización del referido registro, la Junta, siguiendo las directrices del Plan de Seguridad y Salud Laboral 2011, tiene previsto constituir un grupo específico de trabajo con el fin de crear otro registro cuyo fin es el de establecer un censo de aquellos edificios de Castilla y León construidos con este material insalubre.

Todas estas medidas, como así ha resaltado Ariznavarreta, tienen por finalidad, por un lado, conocer el número de trabajadores afectados por su exposición al amianto para así poder ofrecerles el tratamiento sanitario en un estadio precoz y, por otro, eliminar el riesgo que para el resto de ciudadanos supone la existencia aún hoy de numerosos edificios en cuya construcción se empleó este material, prohibido desde 2002.

Por su parte, el máximo responsable de UGT en Castilla y León, Agustín Prieto, ha precisado que el amianto es un viejo conocido de la humanidad desde hace 2.000 años, pero que es a partir del siglo XX cuando se han empezado a detectar sus efectos en forma de cáncer sobre los trabajadores expuestos a él, de ahí la exigencia de contar con un registro de afectados permanentemente actualizado y de que los enfermos vean reconocida su dolencia como enfermedad profesional, algo que en la mayoría de los casos, según ha denunciado, no está ocurriendo en estos momentos.

Ello repercute negativamente en el trabajador afectado, no sólo por no poder acceder a un tratamiento farmacológico gratuito sino por que las prestaciones recibidas por una enfermedad común no son las mismas que en caso de la enfermedad profesional.

Un plan de desamiantado

Pero además, el líder ugetista ha advertido de que si bien en 2002 se prohibió el uso y manipulación del amianto, dicha prohibición no ha llevado aparejada su retirada de los edificios, la mayoría de ellos construidos con este material durante el auge del sector entre desde los años 50.Es preciso una planificación para desamiantar esos inmuebles, que no sólo constituyen un riesgo para la salud de los trabajadores que los construyeron sino para el resto de ciudadanos que trabaja en ellos, ha declarado.

En la misma línea, la secretaria confederal de Salud Laboral de UGT, Marisa Rufino, ha aprovechado para denunciar el carácter obsoleto del infrarregistro nacional de afectados, tal como lo ha calificado, y las consiguientes dificultades para que los trabajadores expuestos al amianto vean reconocida su dolencia como una enfermedad profesional.

Como ejemplo, la sindicalista ha recordado que en 2010 tan sólo 109 trabajadores afectados por el amianto contaron con dicho reconocimiento, frente a 15.000 de otras enfermedades profesionales.

Rufino ha alertado finalmente de que el número de experimentará un importante crecimiento dentro de una o dos décadas, ya que la prohibición del uso de este material no llegó hasta 2002 y la latencia de la enfermedad-tiempo hasta que se manifiesta- es de entre 20 y 30 años.

Fuente - elmundo.es – Castilla León – 16/06/2011


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