Riesgos derivados del uso de desbrozadoras manuales

En 6 octubre 2011, en Artículos técnicos, por Laura Cámara

Las desbrozadoras manuales son máquinas empleadas en trabajos de jardinería o deforestación para eliminar elementos vegetales diversos que no posean elementos leñosos de gran resistencia. Riesgos a los que se exponen los trabajadores durante su uso.

Riesgos derivados del uso de desbrozadoras manuales

Las desbrozadoras manuales son máquinas empleadas en trabajos de jardinería o deforestación para eliminar elementos vegetales diversos que no posean elementos leñosos de gran resistencia.
Podemos distinguir dos tipos en función de la herramienta de corte, las de hilo y las de cuchilla, aunque desde el punto de vista de la seguridad no hay apenas diferencias. Existen aparatos mixtos que ofrecen la posibilidad de instalar un sistema de corte u otro.

El mecanismo de corte suele ser accionado por un sistema mecánico que recibe energía cinética
de un motor de explosión.

a) Seguridad.

Proyección de objetos.

Quizás el riesgo más importante es el derivado de la proyección de objetos por parte de los órganos de corte del aparato. Estos son principalmente piedras sueltas que pudiera haber en el terreno a desbrozar, aunque también podrían suponer un peligro trozos de elementos vegetales.

Es bastante improbable que la máquina pierda parte de sus órganos de corte si estos son repuestos originales. Con las de cuchilla no suele haber ningún problema, pues son de acero templado y muy robustas. En las de hilo es frecuente la sustitución del hilo original por un alambre de acero. Esto es una modificación de la máquina, que como dijimos en un artículo anterior, nos convertiría en fabricantes y asumiríamos automáticamente una gran responsabilidad en caso de que aconteciera un accidente durante la utilización del aparato. Por ello es imprescindible utilizar hilos de corte con las mismas características
que el original.

Para evitar que los objetos despedidos por los elementos de corte alcancen al usuario la máquina va equipada con un protector que evita que los mismos salgan despedidos hacia el usuario. Este está constituido por una chapa que cubre la parte trasera de los órganos de corte. Bajo ningún concepto debe retirarse.

La parte frontal no va protegida y por ello es necesario prestar mucha atención a las personas que pudieran encontrarse en las proximidades del operador. Como norma general la persona que utilice la desbrozadora debe asegurarse de que no hay nadie en sus proximidades antes de comenzar la tarea de desbroce, especialmente delante de él. Asimismo pondrá especial atención a la posible presencia de personas cuando se dé la vuelta o efectúe cambios de dirección. Para evitar accidentes, lo mejor es programar los trabajos de tal manera que los de desbroce se efectúen en momentos durante los cuales no se estén llevando a cabo ningún tipo de tarea. Otra precaución elemental de seguridad es transportar la máquina con el motor parado.

A pesar de la protección de la parte trasera algunos objetos podrían alcanzar al usuario, por ello es necesario que emplee equipos de protección individual. Obligatoriamente debería llevar casco de protección, con rejilla o pantalla, y si el terreno está sembrado de objetos o piedras sueltas, sería conveniente también que utilizara petos, mandiles y/o tobilleras para proteger su cuerpo de posibles impactos.

El uso de casco de seguridad será obligatorio también para todas aquellas personas que se encuentre próximas a los trabajos, dentro del radio de alcance de los objetos proyectados. Todos los equipos de protección individual llevarán el marcado CE.
Explosiones e incendios.

Este riesgo aparece como consecuencia del motor y del combustible que utiliza el mismo. Es más acentuado durante las operaciones de recarga y trasvase de combustible entre diferentes recipientes. Con algunas precauciones elementales dicho riesgo puede reducirse a la más mínima expresión. En primer lugar debe prohibirse terminante al operario fumar durante la utilización de la máquina, y especialmente durante la recarga de combustible. La misma debe efectuarse siempre con el motor parado, y, a ser posible, frío, en zonas alejadas de posibles focos de ignición.

Cortes.

Se producen generalmente durante las operaciones de cambio de cuchillas o reparación. Dichas operaciones se efectuarán siempre con el motor parado y siguiendo las especificaciones del fabricante.
b) Riesgos higiénicos.

Exposición a ruido.

Por lo general este equipo produce un nivel de ruido elevado que hace necesario que el trabajador emplee protección auditiva. El tipo de protección dependerá de nivel de ruido del equipo en cuestión. El fabricante debe especificarlo en las instrucciones y es un dato necesario para el cálculo de las protecciones. Si no se tuviera dicho dato sería imprescindible calcular mediante un sonómetro dicho nivel.

Para una correcta elección de la protección auditiva es conveniente consultar con un higienista o con un proveedor, que buscará la más adecuada para cada caso. Los protectores auditivos llevarán marcado CE. Es posible acoplarlos al casco. El conjunto integrado por casco, rejilla y protectores auditivos recibe el nombre de casco forestal, y es muy adecuado para ofrecer una protección completa en trabajos con desbrozadoras.

Exposición a vibraciones.

Este equipo, por su configuración mecánica, produce vibraciones. Un uso continuado del mismo podría provocar trastornos circulatorios en los dedos de las manos. Para prevenirlos es conveniente efectuar descansos de unos diez minutos cada hora de trabajo. Si es posible, se debería cambiar de tarea tras una hora con la desbrozadora durante, al menos, otra hora.

Fuente – picote.com

La muerte en el campo viaja en tractor

En 12 septiembre 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

Proteger el vehículo con barras antivuelco y un arnés que evite que el conductor salga despedido del asiento salvarían casi todas las vidas, según los expertos Un parque de vehículos obsoleto –uno de cada tres tractores de los más de 130.000 que hay en Galicia tiene más de 20 años–; el tráfico por pistas asfaltadas [...]

Proteger el vehículo con barras antivuelco y un arnés que evite que el conductor salga despedido del asiento salvarían casi todas las vidas, según los expertos

Un parque de vehículos obsoleto –uno de cada tres tractores de los más de 130.000 que hay en Galicia tiene más de 20 años–; el tráfico por pistas asfaltadas a modo de pseudocarreteras, y un conductor de edad avanzada forman un cóctel mortal que poco a poco desangra el campo gallego. En Galicia la alerta ha saltado porque ya van 15 tractoristas fallecidos este año, la mayoría aplastados por el vuelco de su vehículo. Las cifras reales salen de las esquelas de los periódicos, para la Guardia Civil hay 7 muertos en vías públicas y para Traballo no consta ninguno como accidente laboral, pues no estaban de alta en la Seguridad Social Agraria.

El pasado 7 de agosto fallecía en Vilagarcía José Acha. El jubilado, de 68 años, murió aplastado por su tractor que se salió de la vía y volcó cuando iba al monte como cada día a buscar leña. Su muerte no es la única, otros 14 tractoristas más perdieron la vida este año en Galicia en accidentes que se ajustan al mismo patrón: vehículos obsoletos adquiridos de segunda mano en otras comunidades; de más de 20 años, sin medidas de protección y guiados por una persona de edad, casi siempre un jubilado mayor de 65 años que peca, tal vez, de exceso de confianza y merma de reflejos.
El vuelco de tractor es la principal causa de mortalidad agraria, pero con medidas de protección como barreras antivuelco que protejan el espacio del conductor y arneses que impidan que salga despedido, se habrían evitado casi en su totalidad, como reconocen expertos de la Guardia Civil, de la Xunta, del Sindicato Labrego y de las autoescuelas gallegas.
La cifra de fallecidos este año ha disparado las alarmas ante el repunte respecto a años anteriores, entre 15 y 18 en todo el ejercicio. En los últimos cuatro años, Tráfico contabiliza 27 muertos, frente a uno de Traballo (en 2010), que registró 20 accidentes laborales no mortales en lo que va de 2011, tres de ellos graves.
El 80 por ciento de los muertos reales, sin embargo, no figuran en los registros oficiales y sólo se contabilizan en la sección de sucesos de los periódicos. La Guardia Civil de Tráfico ha registrado 7 víctimas mortales en las vías públicas en los primeros siete meses del actual ejercicio; y la Consellería de Traballo, ninguna como accidente laboral. El resto, ocurridos en fincas o en el monte, se pierde entre los accidentes domésticos pues los tractoristas no están de alta en la Seguridad Social Agraria. O son jubilados, o personas cuya actividad principal no es la agraria y no están dados de alta.
El tractor y el chimpín son un importante medio de trabajo y de transporte en el rural. Galicia con 130.000 vehículos de este tipo, se sitúa como la tercera comunidad española con el mayor parque de tractores, aventajada por Andalucía, y Castilla León, y por delante de Castilla-La Mancha, según el último informe del sector realizado por el Ministerio de Agricultura y Medio Marino (MARM).
La antigüedad de los vehículos, un 33% con más de 20 años y sin los medios de protección obligatorios desde 1979 que ya vienen en los tractores nuevos, llevan a que en Galicia se registra tres de cada diez accidentes mortales que se producen a nivel nacional, a pesar de que no pueden circular a más de 40 kilómetros por hora y deben hacerlo por los arcenes.
“Los conductores han envejecido con sus tractores y sus reflejos no son los mismo. Tienden a subestimar la peligrosidad del vehículo por su mucha experiencia, advierte el responsable jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, el teniente coronel José Hermida.
El ex vicepresidente de la Asociación de Autoescuelas de Galicia, Manuel Portas, aboga por la formación, tanto en jóvenes como en mayores, y a tal fin ha organizado numerosos cursos con asociaciones agrarias. Considera fundamental la dotación de arcos. “Algo tan sencillo puede salvar casi todas las vidas en caso de vuelco”, reflexiona. “Con un tractor es difícil chocar, pero muy fácil volcar. En caso de choque siempre saldrá perdiendo el otro vehículo, pero es el tractorista el que se lleva la peor parte si vuelca, y en muchos casos no son agricultores, sino amigos o familiares que les ayudan y que creen que si tienen carné de coche ya saben conducir un tractor. Recuerda, ademas, la importancia de llevar bien señalizado el vehículo cuando se circula en vías públicas.

Fuente- farodevigo.es

Penas de 15 años por la muerte de un trabajador en una bodega

En 30 mayo 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

Tres responsables de una empresa bodeguera y otros tres pertenecientes a la empresa de mantenimiento se enfrentan a un conjunto de penas que en su conjunto oscilan entre los 15 años de prisión que solicita el Ministerio Fiscal y los 20,5 que interesa la acusación particular, así como a indemnizaciones, por el mismo orden, de [...]

Tres responsables de una empresa bodeguera y otros tres pertenecientes a la empresa de mantenimiento se enfrentan a un conjunto de penas que en su conjunto oscilan entre los 15 años de prisión que solicita el Ministerio Fiscal y los 20,5 que interesa la acusación particular, así como a indemnizaciones, por el mismo orden, de entre 708.000 y 380.000 euros con motivo del accidente registrado en octubre de 2007 en las instalaciones de una embotelladora, en Peñafiel (Valladolid), y que se saldó con un operario fallecido y otro gravemente herido al precipitarse al vacío el montacargas en el que se encontraban.

El banquillo estará ocupado por el máximo responsable de la bodega, el enólogo, junto con dos trabajadores que compartían labores de coordinación del plan de prevención de riesgos laborales, así como por el representante legal de la empresa encargada del mantenimiento del montacargas y dos empleados de la misma.

Los hechos se remontan al 5 de octubre de 2007, cuando el operario fallecido, de 40 años, y el herido, de 36, estaban transportando cajas de vino en palés, para lo cual utilizaron un montacargas, desde el nivel intermedio hasta el superior, de los tres niveles con que cuenta.

El accidente se produjo al intentar bajar de nuevo el elevador hasta el nivel intermedio y comprobar que era imposible porque había quedado inmovilizado, ya que carecía de cierre perimetral y varias maderas habían quedado atascadas, haciendo cuña, entre el propio montacargas y el forjado por donde éste circula.

Fue entonces cuando ambos trabajadores, como ya habían hecho en otras ocasiones, sacaron la mercancía del elevador y se introdujeron en el mismo para intentar desencajarlo con la ayuda de un cincel, momento en que se produjo una pérdida de presión en el sistema hidráulico y la plataforma cayó al vacío desde una altura de unos seis metros, lo que provocó la muerte de uno de ellos y gravísimas lesiones a su compañero.

Las acusaciones, la pública y la particular, en representación del operario fallecido, coinciden en que el accidente pudo evitarse en el supuesto de que la plataforma hubiera estado dotada de cierre perimetral-tras el siniestro se corrigió tal circunstancia-, lo que habría impedido que la mercancía sobresaliera por sus bordes atascando el montacargas.

Entre otras irregularidades, los acusadores apuntan un deficiente mantenimiento de la plataforma, cuyo riesgo no había sido evaluado en el plan de prevención de riesgos laborales, y el hecho de que los trabajadores afectados no habían recibido formación específica sobre el uso del mismo ni tampoco un manual de instrucciones.

En su escrito de calificación provisional, el Ministerio Fiscal imputa a las tres personas vinculadas a la bodega un delito contra los derechos de los trabajadores, otro de homicidio por imprudencia y un tercero de lesiones imprudentes, mientras que a los otros tres procesados les exime del primero de los delitos, si bien pide para todos penas de dos años y medio de cárcel e inhabilitación profesional por espacio de cinco años.

En concepto de responsabilidad civil, impone el pago, conjunto y solidario, de indemnizaciones por valor de 219.000 euros para los herederos del operario fallecido y casi 490.000 euros para el herido grave, de las que tendrían que hacerse cargo, con carácter subsidiario, la bodega, la empresa de mantenimiento y las compañías aseguradoras.

El acusador particular, por su parte, eleva a 20,5 años el conjunto de penas privativas de libertad y a 490.000 euros la indemnización para la viuda y los dos hijos de la víctima mortal, que tenía dos hijos de tres años y medio y un año y once meses.

Fuente- Yahoo.es

Diseñan sistemas de incentivos para maximizar el rendimiento de los equipos de trabajo.

En 23 mayo 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

Hay que valorar tanto los factores informales y las características cognitivas de los miembros del equipo al mismo nivel que los incentivos económicos, afirma el coordinador del proyecto, David Naranjo. Bajo su punto de vista, las empresas podrían ahorrase mucho dinero si consideraran la estructura y características del equipo y les dieran el incentivo adecuado [...]

Hay que valorar tanto los factores informales y las características cognitivas de los miembros del equipo al mismo nivel que los incentivos económicos, afirma el coordinador del proyecto, David Naranjo. Bajo su punto de vista, las empresas podrían ahorrase mucho dinero si consideraran la estructura y características del equipo y les dieran el incentivo adecuado que no tiene por qué ser siempre monetario. Asimismo señala que su grupo de investigación podría proporcionar un servicio a las empresas de revisión de su sistema de control de gestión para conseguir el máximo rendimiento de sus equipos de trabajo.

Los sistemas de control de gestión (SCG) pueden definirse como todas aquellas prácticas o técnicas usadas por una organización para asegurar un comportamiento apropiado de sus miembros, con el objetivo de mejorar el rendimiento y productividad de los empleados en particular y de la organización en general.

Según los expertos de la Olavide, la clave de este trabajo está en determinar la configuración de los sistemas de control que mejor funcionan dependiendo de las características de los equipos.Podríamos realizar un diagnóstico de las personas que están trabajando en el equipo para saber si están orientadas a trabajar en grupo, colectivistas, o si por el contrario tienen una orientación individualista. Posteriormente diseñaríamos el sistema de incentivo adecuado a la orientación cognitiva predominante en el equipo.

Uno de los experimentos que desarrollan consiste en la simulación de un trabajo de montaje en cadena de placas de ordenador. Previamente los participantes han de realizar un test en el que se detecta su orientación para, en función de ésta, desarrollar los grupos: Formamos grupos compuestos por personas con orientación individualista y grupos con personas con una orientación más colectivista.

A cada uno se le aplican distintos sistemas de incentivos: grupales (el equipo cobra por cada placa completa que esté finalizada correctamente) o individuales (se recompensa a los miembros del equipo por su trabajo individual con independencia de que el trabajo conjunto esté correcto). De esta manera se comprueba el diseño de los sistemas de incentivos que funcionan mejor en equipos individualistas por un lado y en colectivistas por otro.

Con sus investigaciones han observado que los individualistas ponen más énfasis en terminar su trabajo, sin preocuparse del trabajo global. Los colectivistas, en cambio, anteponen el beneficio del equipo al suyo particular, intentan que el trabajo conjunto esté finalizado correctamente, más allá del incentivo monetario recibido.

Los experimentos de este grupo de investigadores, realizados en el Laboratorio Experimental de Administración y Dirección de Empresas (Lexbe) de la UPO, se han llevado a cabo con estudiantes (entre 150 y 180) porque en este tipo de experimentos no se requiere experiencia ni habilidades profesionales.

El investigador explica que la orientación individualista o colectivista es intrínseca a la persona: Con 20 años va a tener la misma orientación que con 40 en el mercado laboral. Los experimentos son programados en un software especial denominado ‘z-tree’, para la elaboración de experimentos económicos, que permite crear escenarios para reproducir las diferentes interacciones posibles entre los individuos. Esperan publicar sus primeros resultados a finales de 2011.

Hay estudios que dicen que a través de comunicaciones informales, por ejemplo en la máquina de café, puedes enterarte antes de cosas que a través de la vía formal, señala Naranjo. A diferencia de los sistemas tradicionales, los SCG horizontales enfatizan el control por parte de los propios integrantes del equipo, fomentando la supervisión mutua y la confianza en las relaciones sociales.

El control mutuo es una herramienta de gestión informal en la que los miembros del equipo controlan el trabajo que hacen sus compañeros y a la vez son controlados, sin necesidad de informar al superior. Las investigaciones de los expertos de la Olavide pretenden demostrar que el control formal es necesario pero el basado en las relaciones sociales es extremadamente importante.

23/05/2011 prevetionworld.com

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