Un buen Jefe ayuda a reducir el absentismo

En 18 abril 2012, en Artículos técnicos, Noticias, por rafa_zinq

Cuanto más compleja es una labor más esencial se convierte quien la desempeña dentro de una empresa. Sin embargo, tener la sensación de ser imprescindible es uno de los peores errores que puede cometer un empleado. Siempre habrá quien esté dispuesto a asumir el reto y desempeñar la “difícil tarea”. Pero a esta situación se [...]

Cuanto más compleja es una labor más esencial se convierte quien la desempeña dentro de una empresa. Sin embargo, tener la sensación de ser imprescindible es uno de los peores errores que puede cometer un empleado. Siempre habrá quien esté dispuesto a asumir el reto y desempeñar la “difícil tarea”.

Pero a esta situación se enfrentan muchos trabajadores, que a diario deben desempeñar tareas de alto riesgo y que, ante la convicción de ser fundamentales para el cumplimiento de un determinado quehacer, se muestran indolentes a la hora de faltar al trabajo. También se suman a este grupo los empleados que, por su antigüedad en la empresa, pierden el temor a faltar a su jornada laboral, dejando una plaza vacía a menudo y perjudicando de manera directa a la empresa contratante.

Un nuevo estudio, concluye que el papel de un jefe persuasivo es fundamental para evitar este tipo de comportamientos. Es decir, un jefe que muestra solidaridad y apoyo constante a sus empleados, sin faltar a las directrices, obtiene el respaldo de su personal, y por tanto su lealtad.

Se lo pensarán más…

Los investigadores exploraron en su estudio los factores que pueden influir en el absentismo de los empleados, y descubrieron que el nivel de riesgo del trabajo y la presión de grupo son insignificantes a este respecto, en comparación con la influencia del supervisor del equipo.

Una vez más radica en la correcta actitud del jefe el éxito de la labor del equipo. Según los expertos, si un líder le da su confianza y apoyo al equipo que más alto riesgo corre a la hora de realizar una tarea, los empleados se lo pensarán más a la hora de verse en la tentación de faltar a su jornada. Con esta sencilla aportación se involucran factores como la lealtad y el compromiso ante más que un jefe, un compañero de trabajo.

En el estudio, los investigadores encontraron empleados que aprobaban la teoría de faltar una gran cantidad de días al trabajo, y esta situación se hacía frecuente sólo cuando los empleados sentían que sus supervisores no tenían ninguna consideración hacia ellos y no les daban su apoyo.

La percepción de un empleado sobre el peligro de su trabajo no juega un papel determinante en el absentismo, según la investigación, que ha sido publicada online por la revista APA de Psicología Aplicada. “Los resultados proporcionan una orientación útil para las empresas y organizaciones que se ocupan de una subcultura del empleado contraproducente, que condona la falta de trabajo”, afirma la autora principal del informe, Michal Biron, de la Universidad israelí de Haifa y de la Universidad de los Países Bajos Tilburg. La causa que más afecta en este sentido es la actitud del jefe frente a sus trabajadores.

La muestra

En el estudio participaron 508 trabajadores con la autoridad de transporte de un gran municipio de Estados Unidos, que supervisa de cerca la asistencia de los empleados y aplica una política estricta contra el absentismo. La muestra de personal estuvo constituida por un 69% de hombres y un 31% de mujeres, de una edad media de 46 años.

Los investigadores determinaron la tasa de faltas de los participantes a partir de registros de personal de más de 24 meses de duración. Para determinar la percepción de riesgos de trabajo, se seleccionaron al azar 34 de los participantes para responder a una serie de cuestionarios acerca de los peligros en el trabajo, como la electrocución, los productos químicos peligrosos o contaminantes, el ruido fuerte continuo, las temperaturas extremas o la humedad, y las agresiones verbales o físicas por parte de los clientes o compañeros de trabajo.

A la totalidad de la muestra se le pidió que respondiera a preguntas sobre cómo era su relación con sus compañeros de trabajo y el grado de confianza entre ellos, determinando 20 posibles razones de ausencias “justificables”. Las razones de absentismo contempladas iban desde la forma de ser de cada trabajador, las enfermedades y las situaciones personales, tales como enfermedad de los padres o eventos importantes en la escuela de sus hijos.

A los participantes también se les pidió que calificaran el apoyo de su supervisor. Los investigadores preguntaron a los empleados: “¿Ha discutido con usted su jefe problemas relacionados al trabajo, ayudándole a encontrar soluciones?”, y “¿muestra su jefe reconocimiento ante su trabajo?” Los participantes respondieron utilizando una escala de cinco puntos, desde cero para “nunca” a cuatro, para “varias veces al día.”

“La cultura del empleado de aprobación del absentismo laboral puede dar lugar a un mayor absentismo laboral cuando dicha cultura se combina con cierto rechazo hacía el supervisor que no muestra apoyo, pero parece que no tienen ningún efecto cuando los empleados se sienten apoyados por sus jefes”, afirma el co-autor del estudio Peter Bamberger, de la Universidad de Tel Aviv y del Instituto Smithers de la Escuela de la Universidad de Cornell de Relaciones Industriales y Laborales, en Estados Unidos.

“Esto puede ser porque los empleados quieren corresponder a un tratamiento positivo y evitar causar problemas por absentismo, lo que podría afectar negativamente a sus supervisores.” Puntualizó Bamberger.

Son principios fundamentales el respeto y la comunicación, más aún cuando se trata del trabajo en equipo.Pero esto es verdad no sólo en trabajos de alto riesgo en los que un empleado pone su vida en juego ante condiciones laborales extremas, sino también en cualquier espacio de vida laboral. Un jefe debe sentirse “representante” de su equipo y responsable de sus acciones, jamás un “superior”, cuando se comete este error, el directivo pierde el respeto entre sus compañeros y su reputación le lleva al fracaso de su tarea.

Fuente de Datos: Tendencias21.net

Recogido de prevencionintegral.com

LLEVAR PERROS AL TRABAJO REDUCE EL ESTRÉS DE LOS EMPLEADOS

En 13 abril 2012, en Noticias, por rafa_zinq

Llevar a los perros de compañía al lugar de trabajo podría reducir el estrés y hacer la jornada más satisfactoria para los demás empleados, según dice un estudio. Investigadores estadounidenses han encontrado mediante un estudio que quienes podían llevar a sus perros a la oficina estaban menos estresados durante el día, que aquellos que no [...]

Llevar a los perros de compañía al lugar de trabajo podría reducir el estrés y hacer la jornada más satisfactoria para los demás empleados, según dice un estudio.

Investigadores estadounidenses han encontrado mediante un estudio que quienes podían llevar a sus perros a la oficina estaban menos estresados durante el día, que aquellos que no lo hacían. El estudio preliminar publicado en el Diario Internacional de Gestión de Salud en el Trabajo se basó en 75 empleados.

Los investigadores sugirieron que permitir el acceso a las mascotas subía la moral y reducía los niveles de estrés, tanto de los dueños como de otras personas cercanas.

El estudio lo llevó a cabo un equipo de investigadores de la Universidad Commonwealth de Virginia que visitaron una fábrica en la que a los empleados se les permite llevar a sus mascotas “a trabajar”.

Los investigadores compararon a los que trajeron a sus propias mascotas con los que tenían perros -pero los dejaron en casa- y con el personal que no era dueño de mascotas.

Después de más de una semana, los investigadores compararon los niveles de estrés de los empleados, la satisfacción laboral y los sentimientos de apoyo y compromiso con la empresa. Los niveles de la hormona del estrés se midieron en muestras de saliva durante el día. Por la mañana, no hubo diferencia entre los tres grupos.

Sin embargo, durante el transcurso de la jornada de trabajo, los niveles de estrés parecieron disminuir en los empleados con su perro presente y aumentaron en los que no eran dueños de mascotas y en los que no llevaron a sus perros al trabajo.

Los investigadores también observaron que el estrés aumentó significativamente durante el día en los propietarios que dejaron a sus perros en casa en comparación con los que los llevaban con ellos.

Randolph Barker, autor principal del estudio y profesor en la Escuela de Negocios de la UCV, dijo que los perros pueden hacer una diferencia positiva en el lugar de trabajo.

“Las diferencias en la percepción de estrés entre los días en que el perro estuvo presente y ausente fueron significativas. Los empleados en su conjunto tuvieron una mayor satisfacción laboral que las normas de la industria”.

Barker dijo que tener perros alrededor del lugar de trabajo puede contribuir al rendimiento de los empleados y a su satisfacción.

Además registró comentarios positivos de los empleados como “los animales de compañía en el lugar de trabajo pueden ser una gran ventaja para la moral de los empleados”, “tener perros aquí es un gran alivio para el estrés” y “los perros son positivos, aumentaron la cooperación con los colegas”.

Las investigaciones anteriores han demostrado que el estrés puede contribuir al ausentismo laboral y el cansancio extremo. También puede resultar en una pérdida significativa de la productividad.

Louise Lee, portavoz de organización caritativa Cruz Azul, dijo que ellos siempre han promovido los beneficios de los perros en el lugar de trabajo.

“Alentamos a nuestros empleados a traer a sus perros bien educados cuando sea práctico y hemos visto resultados similares a los de la encuesta —un medio ambiente más agradable, personal más propenso a tomar descansos regulares y una reducción en el estrés a través de caricias y mimos a los perros durante el día”. “Los perros son también mucho más felices, ya que no se están quedando en casa durante largos períodos”

Fuente: prevention-world.com

UN PROYECTO DE LA UE BUSCA ESPAÑOLES EN PARO PARA ESTUDIAR CÓMO VIVEN EL ESTRÉS

En 13 abril 2012, en Noticias, por rafa_zinq

Un proyecto europeo busca desarrollar un programa, “Sonreír es divertirse”, para poder prevenir la depresión a través de Internet. Para ello, ha buscado a 100 desempleados españoles que quieran participar en pruebas de laboratorio. Un equipo de investigadores del proyecto, conocido como Optimi (Online Predictive Tools for Intervention in Mental Illness), hizo un llamamiento en [...]

Un proyecto europeo busca desarrollar un programa, “Sonreír es divertirse”, para poder prevenir la depresión a través de Internet. Para ello, ha buscado a 100 desempleados españoles que quieran participar en pruebas de laboratorio. Un equipo de investigadores del proyecto, conocido como Optimi (Online Predictive Tools for Intervention in Mental Illness), hizo un llamamiento en España para convocar a 60 hombres y 40 mujeres desempleados para que quisieran participar en una serie de pruebas en su laboratorio.

El proyecto Online Predictive Tools for Intervention in Mental Illness (OPTIMI) para la detección temprana de la depresión a través de las nuevas tecnologías ha obtenido el Premio a las 100 mejores ideas del año de Actualidad Económica en la categoría de Salud. El proyecto europeo cuenta a nivel nacional con la participación de la Universitat Jaume I junto con la Universitat Politècnica de Valencia, la Universitat de València y la empresa Everis. OPTIMI tiene como objetivo diseñar un sistema capaz de prevenir la depresión, una de las enfermedades mentales más comunes en la Unión Europea, donde el cuidado de la salud mental representa más de un tercio del coste del cuidado total en salud.

Labpsitec participa en el proyecto con el diseño de estrategias de evaluación de las personas en situación de riesgo y posteriormente, con la puesta en marcha de un sistema de prevención online. El desarrollo del proyecto, financiado a través del VII Programa Marco de la Unión Europea, cuenta con dos fases de ensayos con voluntarios procedentes de situaciones de alto riesgo. La primera fase se ha realizado en China, Suiza y España, con una duración de seis meses, y una segunda que se está desarrollando en el Reino Unido y España, en la que se están analizando los resultados obtenidos en el ensayo de calibración y donde se evaluará la eficacia de las herramientas diseñadas y el sistema de tratamiento preventivo.

Fuente: www.prevention-world.com

RSC. 130.000 personas de baja diariamente de forma fraudulenta

En 3 abril 2012, en Noticias, por rafa_zinq

Entre el 7% y el 13% del absentismo laboral en España es fraudulento y podría evitarse. Así lo estiman las mutuas de accidentes, para las que «el absentismo distorsiona la productividad de las empresas y organismos públicos» y «como todos los problemas se acentúa en época de crisis». Cada día faltan a su empleo más [...]

Entre el 7% y el 13% del absentismo laboral en España es fraudulento y podría evitarse. Así lo estiman las mutuas de accidentes, para las que «el absentismo distorsiona la productividad de las empresas y organismos públicos» y «como todos los problemas se acentúa en época de crisis».

Cada día faltan a su empleo más de un millón de trabajadores en nuestro país, lo que implicaría que entre 70.000 y 130.000 lo harían sin una justificación y, por lo tanto, de forma irregular.

La falta de asistencia al trabajo tiene un fuerte impacto no solo en las empresas, también en la economía española. Así, el coste directo de este absentismo, por prestaciones económicas, complementos, mejoras y cotizaciones en favor de los trabajadores, superó los 8.000 millones de euros durante 2010, de los que 2.100 corrieron a cargo de las empresas.

Mucho más abultada es la cifra de lo que dejan de producir ese millón de trabajadores cada día que faltan a su puesto de trabajo. Según los cálculos empresariales esta cifra asciende a más de 64.000 millones de euros, lo que equivaldría al 6% del Producto Interior Bruto (PIB). Seguir leyendo

Fuente de Datos: ABC

Cortesía de prevencionintegral.com

Reducir o anular la siesta días después del cambio horario ayuda al organismo a adaptarse a la nueva situación

En 23 marzo 2012, en Noticias, por rafa_zinq

Reducir o anular la siesta días después del cambio horario ayuda al organismo a adaptarse a la nueva situación, asegura el doctor José Antonio Madrid, miembro de la Sociedad Española del Sueño (SES), quien en general sostiene que esta costumbre es “muy beneficiosa” si se hace durante un periodo corto de tiempo. “La siesta es [...]

Reducir o anular la siesta días después del cambio horario ayuda al organismo a adaptarse a la nueva situación, asegura el doctor José Antonio Madrid, miembro de la Sociedad Española del Sueño (SES), quien en general sostiene que esta costumbre es “muy beneficiosa” si se hace durante un periodo corto de tiempo.

“La siesta es un periodo en que el que nuestro cuerpo está preparado de forma natural para dormir”, señala este experto en declaraciones a Europa Press, a la vez que matiza que dormir demasiado después de comer dificulta, por la noche, la conciliación del sueño.

Por este motivo, sostiene que el tiempo de siesta “ideal” pasa por entre 18 y 20 minutos, “ya que rompe con ese cansancio que hay después de comer” pero no tiene consecuencias negativas como las que produce una siesta larga (atontamiento y cambio de humor). Después, “hasta que vuelves a encontrarse bien pasa demasiado tiempo y, luego, a la hora de acostarnos vamos a tener más complicado el que durmamos a la hora y con la calidad adecuada”, argumenta Madrid.

En general, este experto reconoce que el cambio de hora en primavera, en el que se pierda una hora de sueño, “afecta a todas las funciones controladas por el reloj biológico que está en el cerebro”. “Este reloj tiene tendencia a seguir funcionando con la misma velocidad todos los días pero si se le quita una hora se requiere un esfuerzo para adaptarse al nuevo horario de sueño”, explica.

El proceso de adaptación al nuevo horario, prosigue Madrid, dura entre tres y cuatro días en los que a todo el mundo le va a costar más levantarse y acostarse. Además, su apetito va aparecer en horas diferentes a las que se está acostumbrando.

“Cuando llega la hora de ir a la cama no sentimos sueños, ya que está preparado el cuerpo para dormir una hora más tarde”, precisa el representante de SES, quien reconoce que todo ello genera “más somnolencia y más cansancio”.

No obstante, el colectivo más afectado son los niños y ancianos, ya que son los que más dificultades van a encontrar, puesto que tienen “un reloj más rígido y cuentan con una mayor dificultad para sincronizarse al nuevo horario”, señala Madrid. De esta manera, su sueño se fragmenta, por lo que no es de gran calidad.

Con todo, este experto recomienda, a parte de anular la siesta temporalmente, intentar levantarse “desde el primer día del cambio horario” a la misma hora. Así, la noche siguiente, el cuerpo tiene más tendencia a dormir. “Es más fácil cambiar la hora de despertar que la de acostarnos”, apostilla.

También, comer a las mismas horas que antes porque ayuda a regular el reloj biológico; recibir luz natural y hacer ejercicio a primera hora de la mañana; evitar realizar una actividad física intensa e intelectual y recibir luz brillante al menos dos horas antes de dormir.

En esta línea, este experto precisa que si el individuo realiza actividad física inmediatamente antes de acostarse “no siente sueño porque está demasiado excitado y no se puede dormir”. “Necesitamos que el cuerpo se relaje, si la actividad física la hacemos por la tarde, sí da tiempo a que el cuerpo se canse y se relaje”, matiza.

Madrid advierte además que las personas que padecen trastornos de sueño pueden ver empeorar sus síntomas durante los días de adaptación al nuevo horario. “El cambio de hora en primavera perjudica la calidad del sueño y el de otoño, curiosamente a algunas personas les viene bien, ganan una hora de sueño y se adaptan bien”, añade.

DORMIR LAS HORAS NECESARIAS
En relación a la recomendación de los expertos de dormir entre seis y ocho horas, el representante de SES afirma que “para cada persona existe un número ideal de horas”. “La mejor forma de saberlo es observar lo que ocurre en el cuerpo durante el día. Si dormimos seis horas, y nos sentimos bien, estamos durmiendo lo suficiente. Si dormimos un número determinado pero nos sentimos agotados o cansados es porque o no dormimos lo suficiente o porque el sueño no es de buena calidad, no es reparador”, argumenta.

“No podemos dar una receta exacta que le valga a todo el mundo. Cada persona tiene que encontrar el numero de horas”, insiste Madrid, quien lamenta la tendencia actual de acortar el tiempo que se dedica a dormir, especialmente en jóvenes. “Tienen un déficit importante de sueño, se acuestan mas tarde y, por las mañanas, tienen que madrugar porque tienen que ir al colegio o al trabajo”, señala.

Este experto achaca este retraso a hábitos actuales como ver la televisión o navegar por Internet, que se traducen después en una falta de sueño, que puede provocar, en los escolares, “falta de atención y de motivación en clase” y, en adultos, agravamiento de enfermedades, obesidad, resistencia a la insulina, aumento de los niveles de colesterol, hipertensión, depresión, y problemas de memoria.

“A menudo se le da mucha importancia al tema del cambio de hora pero si lo comparamos con las costumbres que tenemos ahora de trasnochar con frecuencia son mucho más perturbadoras que el cambio horario”, concluye.

Fuente: Europa Press

El estrés: primera causa de baja laboral en el Reino Unido

En 18 octubre 2011, en Noticias, por Celia Valmorisco

El impacto de la creciente inseguridad entre los empleados y el exceso de carga de trabajo generan un estrés laboral que ya es el principal motivo de las bajas de larga duración, es decir, de 4 semanas o más.

El impacto de la creciente inseguridad entre los empleados y el exceso de carga de trabajo generan un estrés laboral que ya es el principal motivo de las bajas de larga duración, es decir, de 4 semanas o más.

Según informa Personnel Today, un estudio sobre la gestión de los índices de absentismo en el Reino Unido ha determinado que el estrés es la causa más común de las bajas por enfermedad a largo plazo, tanto para los trabajadores manuales como los no manuales. Es la primera vez que el estrés se sitúa como la primera causa en este estudio hecho por el Chartered Institute of Personnel and Development (CIPD) desde hace doce años.

El estudio, basado en más de 500 cuestionarios online rellenados por empleadores de todos los sectores, reveló que la proporción de trabajadores no manuales que causan baja por estrés ha pasado de un 24% del año pasado a un 33%. Para los trabajadores manuales, el estrés afecta “solo” a un 20% pero está al nivel de problemas médicos agudos y ha superado las lesiones musculares.

Se demuestra un vínculo entre la seguridad laboral y los problemas de salud mental, ya que los empleadores que planean despidos en los próximos meses detectan estrés en la mitad de sus trabajadores, número que se reduce al 32% cuando no está cerca el fantasma del despido. Además, casi el 48% de los empleados añadió el aumento del volumen de trabajo como causa de las ausencias.

De acuerdo con la Dra. Jill Miller, asesora del CIPD, los mandos intermedios tienen un papel crucial para combatir este problema en auge. “Deben ser accesibles y crear una cultura en la que estén disponibles para responder cualquier pregunta de los empleados. La detección prematura es crucial cuando se habla de estrés y los mandos intermedios están en un buen lugar para poder detectarlo a tiempo”.

Fuente: equiposytalento.com

Medicina del trabajo y las dolencias ligadas a la tecnología

En 30 septiembre 2011, en Noticias, por Celia Valmorisco

Las enfermedades profesionales ligadas a las nuevas tecnologías, como la carga mental, son las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en el ámbito de la medicina del trabajo y cuyo diagnóstico y clasificación aún están por desarrollar.

Las enfermedades profesionales ligadas a las nuevas tecnologías, como la carga mental, son las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en el ámbito de la medicina del trabajo y cuyo diagnóstico y clasificación aún están por desarrollar.

Así lo ha expresado a los periodistas el presidente de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), Antonio Iniesta, momentos antes de inaugurar el VIII Congreso Español de Medicina y Enfermería del Trabajo.

Esta especialidad médica se dedica al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades profesionales, así como a la valoración de la aptitud del trabajador en el desempeño de sus tareas.

Los accidentes vinculados al trabajo declarados en España llegan hasta los 800.000, mientras que las enfermedades del trabajo son “pocas”, según ha reconocido Iniesta.

Este hecho se debe a que muchas de las dolencias vinculadas al mundo laboral “tienen un periodo de latencia largo y no se perciben hasta que el trabajador está jubilado”, ha precisado.

“El desafío de la medicina del trabajo en los próximos años es el de clasificar y diagnosticar adecuadamente esas enfermedades y, sobre todo, el de prevenirlas”, ha asegurado el presidente de la AEEMT.

El acoso laboral es una “problemática” que existe pero no está reconocida como “enfermedad laboral”, ha explicado Iniesta, quien ha detallado que otro de los aspectos que se están trabajando en la actualidad es el abordaje de la crisis económica desde la medicina del trabajo.

Por otra parte, ha considerado “importante” que se trate la enfermedad en el trabajo como una “patología” que hay que sanar y prevenir, y no que castigar.

El diagnóstico de una enfermedad profesional depende “mucho de la relación causa-efecto”, ya que cuando se trata de un “tipo alérgico” es “más o menos fácil” reconocerla, sin embargo “cuando se debe a sobreesfuerzos de trabajo se tarda más”, ha explicado.

Especialmente difícil es el diagnóstico de los tumores o el cáncer provocado por la actividad profesional, ya que a menudo “tardan en aparecer y muchas veces los diagnostica el Sistema Nacional de Salud”.

Fuente- Expansión.com

 

La fatiga mental en el trabajo

En 11 julio 2011, en Artículos técnicos, por Laura Cámara

La fatiga mental en el trabajo En ocasiones, el cansancio que presenta una persona puede resultar incomprensible ante aquéllos que consideran que no tiene motivos para estarlo, ya que su trabajo no requiere grandes esfuerzos físicos. No obstante, el afectado no habla de un cansancio estrictamente físico, aunque haya algunos síntomas físicos como dolores musculares [...]

La fatiga mental en el trabajo

En ocasiones, el cansancio que presenta una persona puede resultar incomprensible ante aquéllos que consideran que no tiene motivos para estarlo, ya que su trabajo no requiere grandes esfuerzos físicos.

No obstante, el afectado no habla de un cansancio estrictamente físico, aunque haya algunos síntomas físicos como dolores musculares o dolores de estómago, sino más bien de un agotamiento mental.

En apariencia, hay trabajos que parecen cómodos y descansados, lo cual contrasta con las molestias y el cansancio que manifiestan quienes los desempeñan.

A continuación damos alguna explicaciones a este cansancio aparentemente injustificado.

Características
Los expertos en psicología y también los profesionales de la prevención de riesgos laborales (especialidad en ergonomía y psicosociología) ponen especial interés en diferenciar lo que es una fatiga mental común de la patológica. La fatiga es normal en algunas situaciones y se soluciona con el descanso correspondiente.

El problema surge cuando, una vez descansado, se sigue experimentando la misma sensación día tras día.

Entre las características más comunes de la fatiga mental están:
1) La disminución de la capacidad de respuesta o de acción de la persona.
2) Es un fenómeno multicausal, aunque se pueda encontrar que en su origen haya una contribución de gran peso de un factor concreto.
3) Afecta al organismo como un todo (físico y psíquico) y en grado diverso, dado que se percibe de manera personal. Esto hace que se encuentren diferencias interpersonales e intrapersonales en cuanto a las formas en que se expresa y la intensidad en que se siente la fatiga, en función de factores situacionales y características personales.
4) La sensación de fatiga es un mecanismo regulador del organismo, es un indicador de la necesidad de descanso del organismo.

Esta disminución temporal de la eficiencia funcional mental y física en el trabajo se manifiesta, por ejemplo, mediante una sensación de cansancio, una peor relación esfuerzo/resultado, la naturaleza y frecuencia de los errores, etc. Pero el alcance de estas alteraciones está en parte determinado por las condiciones de la persona. Por este motivo, dos compañeros de trabajo que realizan la misma tarea pueden presentar sensaciones de fatiga de diferentes grados.

Causas y efectos
Cuando se habla de las causas de la fatiga en el trabajo, se debe decir que los factores que contribuyen a la carga de trabajo mental y que ejercen presiones sobre la persona son muy diversos.

La carga de trabajo mental es un concepto que se utiliza para referirse al conjunto de tensiones producidas en una persona por las exigencias del trabajo mental que realiza (procesamiento de información del entorno a partir de los conocimientos previos, actividad de rememoración, de razonamiento y búsqueda de soluciones, etc.).

Las tareas que requieren concentración, atención, memoria, coordinación de ideas, toma de decisiones y autocontrol emocional collevan una carga mental mayor, con lo que es más probable que las personas que lo desempeñan sean más propensas a la fatiga mental.

Las capacidades de memoria, de razonamiento, de percepción, de atención, de aprendizaje, etc. son recursos que varían de una persona a otra y que también pueden variar para un mismo individuo en distintos momentos de su vida: pueden fortalecerse, por ejemplo, cuando se adquieren nuevos conocimientos útiles, cuando se conocen estrategias de respuesta más económicas (en cuanto a esfuerzo necesario), etc. Pero, en circunstancias físicas o psíquicas adversas, pueden deteriorarse o debilitarse.

Las características individuales también influyen en la tensión que provocan en la persona las distintas presiones que recaen sobre ella. Algunas de estas características individuales son:

•El nivel de aspiración, la autoconfianza, la motivación, las actitudes y los estilos de reacción.
•Las capacidades, la cualificación/capacitación, los conocimientos, y la experiencia.
•La edad.
•El estado general, la salud, la constitución física y la nutrición.
•El estado real y el nivel inicial de activación.

Relación con la actividad, la motivación y el absentismo
Según M. Isabel de Arquer, psicóloga, la fatiga mental tiene relación con elementos como la propia actividad desempeñada y la motivación del trabajador. Sobre la actividad explica que “la fatiga que sigue a la realización prolongada de tareas de procesamiento de datos e informaciones puede afectar negativamente a las capacidades de análisis de datos, de toma de decisiones y de concentración mental; en ocasiones, se traduce en una forma de realización del trabajo propia de personas inexpertas con errores que, a simple vista, parecen inexplicables, aunque la persona no considere que su eficiencia sea menor”.

En general, el estado de saturación mental de la persona se puede presentar en tareas o situaciones de trabajo repetitivas en las que se tiene la sensación de estancamiento, de que no se avanza nada o de que no conducen a nada; se caracteriza por inestabilidad nerviosa (desequilibrio), fuerte rechazo emocional de la situación o tarea repetitiva y otros síntomas adicionales como: cólera o enojo, disminución del rendimiento y/o sentimientos de fatiga e inclinación a renunciar, a retirarse.

Por lo que respecta a la motivación en el trabajo, la realización de una tarea con escasa motivación se acompaña de una pronta aparición de síntomas de fatiga. Sin embargo, cuando la motivación es mucha, “puede no sentirse fatiga hasta que ésta alcance un nivel muy elevado (cercano al agotamiento)”, según Arquer.

También existe una relación causa-consecuencia entre la fatiga mental y el absentismo laboral de corta duración (horas o pocos días). La persona puede sentir cansancio, dolores de tipo músculo-esquelético, de cabeza, molestias digestivas, etc., por lo que su cuerpo le pide descanso y de ahí las ausencias de corta duración.

¿Cómo prevenir la fatiga mental?
Cuando las condiciones de trabajo y las exigencias mentales del mismo no están adaptadas a la persona que lo desempeña, puede surgir la fatiga mental como expresión de la necesidad de modificar la situación ajustándola a las características de la persona en cuestión.

Lo más recomendable para combatir la fatiga es la mejora de las condiciones de trabajo y la reformulación del contenido del puesto de trabajo.

Una de las recomendaciones más universales para prevenir la fatiga consiste en la organización del tiempo de trabajo de manera que permita la realización de pausas. Si se realizan pausas a lo largo de la jornada de trabajo, se puede prevenir el estado de fatiga. Pero para que las pausas sean realmente efectivas deben permitir desconectar de los temas del trabajo y que la persona pueda apartarse físicamente del puesto de trabajo, cambiando el foco de atención.

Fuente – isepclinic.es


Grupo Prevenir tiene abierta la tienda de los servicios de prevención de riesgos laborales desde donde podrá realizar todos los pedidos y gestionarlos de forma ágil y seguro.


Visite nuestra tienda on-line