Las desbrozadoras manuales son máquinas empleadas en trabajos de jardinería o deforestación para eliminar elementos vegetales diversos que no posean elementos leñosos de gran resistencia. Riesgos a los que se exponen los trabajadores durante su uso.
Riesgos derivados del uso de desbrozadoras manuales
Las desbrozadoras manuales son máquinas empleadas en trabajos de jardinería o deforestación para eliminar elementos vegetales diversos que no posean elementos leñosos de gran resistencia.
Podemos distinguir dos tipos en función de la herramienta de corte, las de hilo y las de cuchilla, aunque desde el punto de vista de la seguridad no hay apenas diferencias. Existen aparatos mixtos que ofrecen la posibilidad de instalar un sistema de corte u otro.
El mecanismo de corte suele ser accionado por un sistema mecánico que recibe energía cinética
de un motor de explosión.
a) Seguridad.
Proyección de objetos.
Quizás el riesgo más importante es el derivado de la proyección de objetos por parte de los órganos de corte del aparato. Estos son principalmente piedras sueltas que pudiera haber en el terreno a desbrozar, aunque también podrían suponer un peligro trozos de elementos vegetales.
Es bastante improbable que la máquina pierda parte de sus órganos de corte si estos son repuestos originales. Con las de cuchilla no suele haber ningún problema, pues son de acero templado y muy robustas. En las de hilo es frecuente la sustitución del hilo original por un alambre de acero. Esto es una modificación de la máquina, que como dijimos en un artículo anterior, nos convertiría en fabricantes y asumiríamos automáticamente una gran responsabilidad en caso de que aconteciera un accidente durante la utilización del aparato. Por ello es imprescindible utilizar hilos de corte con las mismas características
que el original.
Para evitar que los objetos despedidos por los elementos de corte alcancen al usuario la máquina va equipada con un protector que evita que los mismos salgan despedidos hacia el usuario. Este está constituido por una chapa que cubre la parte trasera de los órganos de corte. Bajo ningún concepto debe retirarse.
La parte frontal no va protegida y por ello es necesario prestar mucha atención a las personas que pudieran encontrarse en las proximidades del operador. Como norma general la persona que utilice la desbrozadora debe asegurarse de que no hay nadie en sus proximidades antes de comenzar la tarea de desbroce, especialmente delante de él. Asimismo pondrá especial atención a la posible presencia de personas cuando se dé la vuelta o efectúe cambios de dirección. Para evitar accidentes, lo mejor es programar los trabajos de tal manera que los de desbroce se efectúen en momentos durante los cuales no se estén llevando a cabo ningún tipo de tarea. Otra precaución elemental de seguridad es transportar la máquina con el motor parado.
A pesar de la protección de la parte trasera algunos objetos podrían alcanzar al usuario, por ello es necesario que emplee equipos de protección individual. Obligatoriamente debería llevar casco de protección, con rejilla o pantalla, y si el terreno está sembrado de objetos o piedras sueltas, sería conveniente también que utilizara petos, mandiles y/o tobilleras para proteger su cuerpo de posibles impactos.
El uso de casco de seguridad será obligatorio también para todas aquellas personas que se encuentre próximas a los trabajos, dentro del radio de alcance de los objetos proyectados. Todos los equipos de protección individual llevarán el marcado CE.
Explosiones e incendios.
Este riesgo aparece como consecuencia del motor y del combustible que utiliza el mismo. Es más acentuado durante las operaciones de recarga y trasvase de combustible entre diferentes recipientes. Con algunas precauciones elementales dicho riesgo puede reducirse a la más mínima expresión. En primer lugar debe prohibirse terminante al operario fumar durante la utilización de la máquina, y especialmente durante la recarga de combustible. La misma debe efectuarse siempre con el motor parado, y, a ser posible, frío, en zonas alejadas de posibles focos de ignición.
Cortes.
Se producen generalmente durante las operaciones de cambio de cuchillas o reparación. Dichas operaciones se efectuarán siempre con el motor parado y siguiendo las especificaciones del fabricante.
b) Riesgos higiénicos.
Exposición a ruido.
Por lo general este equipo produce un nivel de ruido elevado que hace necesario que el trabajador emplee protección auditiva. El tipo de protección dependerá de nivel de ruido del equipo en cuestión. El fabricante debe especificarlo en las instrucciones y es un dato necesario para el cálculo de las protecciones. Si no se tuviera dicho dato sería imprescindible calcular mediante un sonómetro dicho nivel.
Para una correcta elección de la protección auditiva es conveniente consultar con un higienista o con un proveedor, que buscará la más adecuada para cada caso. Los protectores auditivos llevarán marcado CE. Es posible acoplarlos al casco. El conjunto integrado por casco, rejilla y protectores auditivos recibe el nombre de casco forestal, y es muy adecuado para ofrecer una protección completa en trabajos con desbrozadoras.
Exposición a vibraciones.
Este equipo, por su configuración mecánica, produce vibraciones. Un uso continuado del mismo podría provocar trastornos circulatorios en los dedos de las manos. Para prevenirlos es conveniente efectuar descansos de unos diez minutos cada hora de trabajo. Si es posible, se debería cambiar de tarea tras una hora con la desbrozadora durante, al menos, otra hora.
Fuente – picote.com
Un equipo de ingenieros industriales ha ideado un proyecto sobre un sistema de visión artificial (SVA), para vigilar el entorno de trabajo en maquinaria de corte industrial. Han desarrollado un conjunto de algoritmos que permiten controlar la zona más cercana a la máquina, además de activar de forma automática la parada de emergencia
Idean un sistema de visión artificial para evitar accidentes con maquinarias
Un equipo de ingenieros industriales de la Universidad de Extremadura ha ideado un proyecto sobre un sistema de visión artificial (SVA), para vigilar el entorno de trabajo en maquinaria de corte industrial.
El proyecto servirá para paliar el millón de accidentes de trabajo que cada año se sufren en España en el desempeño de estas tareas, según ha informado la Universidad de Extremadura.
La investigación ha desarrollado un conjunto de algoritmos que permiten controlar la zona más cercana a la máquina, además de activar de forma automática la parada de emergencia de la maquinaria, algo que hasta el momento sólo se podía hacer manualmente mediante los tradicionales dispositivos de enclavamiento de parada.
La investigadora María Dolores Moreno explica que este trabajo ha logrado crear un sistema de seguridad activa que de forma autónoma supervisa el funcionamiento de la máquina principal.
Este control es llevado a cabo por un ordenador externo a la máquina, si bien las intenciones de esta experta pasan por integrar el sistema de vigilancia en el conjunto de la máquina de corte.
Según ha señalado, “los sistemas de seguridad activa están muy avanzados en el sector automovilístico pero no así en la maquinaria industrial”.
Las principales funciones de este sistema se resumen en que vigila que en el área que rodea a la mesa de trabajo, donde no exista máquina, no haya presencia humana y de otros obstáculos, reanuda la actividad de corte una vez comprobado que el entorno es seguro.
Además, si la tarea a seguir por la máquina ha sido realizada correctamente, transcurrido un tiempo, el sistema reconoce que ha finalizado el trabajo y vuelve a la situación de partida.
Moreno destaca que el nuevo proyecto tendría una aplicación directa en sectores como el de la metalurgia o el de los astilleros, ámbitos en los que son frecuentes los accidentes laborales con atrapamientos, quemaduras o cortes que pueden provocar la amputación, la pérdida de la visión o incluso la muerte del trabajador.
El trabajo ha sido dirigido por Juan Álvaro Fernández, profesor del área de Tecnología Electrónica de la Escuela de Ingenierías Industriales. EFE
Fuente – ABC.es
La antigüedad de los tractores aumenta el número de accidentes. La semana pasada un hombre de 85 años falleció en La Garrovilla. Conducía su tractor por la carretera de Los Canchales cuando el vehículo volcó y lo aplastó. Es la última víctima de un accidente desgraciadamente habitual entre los agricultores extremeños. La antigüedad de algunas [...]
La antigüedad de los tractores aumenta el número de accidentes.
La semana pasada un hombre de 85 años falleció en La Garrovilla. Conducía su tractor por la carretera de Los Canchales cuando el vehículo volcó y lo aplastó. Es la última víctima de un accidente desgraciadamente habitual entre los agricultores extremeños. La antigüedad de algunas de estas máquinas, la avanzada edad de sus conductores y la falta de seguridad en otros casos son las principales causas de estos siniestros.
Solo en lo que va de año se han producido tres muertes en Extremadura en circunstancias similares a las de La Garrovilla. A las víctimas mortales, además, se suman numerosos accidentes con heridos. Por ejemplo, a principios de marzo, un trabajador resultó herido grave en una finca de Almendral después de quedar atrapado bajo su tractor. El sector agrario supone el 15,4% de los accidentes laborales en la región según las estadísticas del Ministerio de Trabajo y muchos de estos incidentes están relacionados con la maquinaria y los vehículos.
La primera causa de tantos siniestros, según los expertos, es el deterioro del parque de vehículos agrario. En Extremadura hay unos 40.000 tractores en uso y una parte importante de ellos son antiguos. El último estudio realizado al respecto por el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) en 2005 reveló que un 30% de estos vehículos superaba los 20 años y por tanto no contaban con la homologación en materia de seguridad.
Desde este estudio han pasado varios años, pero parece que la situación no ha cambiado demasiado. Concha Gómez, responsable de Salud Laboral de CC OO, señala que uno de los factores fundamentales en estos accidentes sigue siendo que el parque de maquinaria agrícola está obsoleto.
En este punto coincide el jefe provincial de Tráfico en Badajoz, Antonio Marín que explica que, aunque hay una normativa europea para estos vehículos y deben pasar la ITV, la falta de seguridad sigue siendo un factor preocupante. «En muchos casos son tractores antiguos, sin arco protector para el vuelco, sin cabina y además trabajan en condiciones complicadas, por caminos difíciles y con mucha carga en ocasiones», detalla. Marín resalta que una parte importante de los accidentes laborales están relacionados con el tráfico, tanto de profesionales del transporte como de agricultores al llevar su maquinaria. En lo que coinciden todos los expertos es en que la seguridad en estos vehículos no siempre es la correcta y es la única manera de evitar las muertes.
La medida fundamental es la barra antivuelco que permite que, en caso de que el tractor se dé la vuelta, el techo no se hunda, aplastando al conductor. Los que incluyen cabina también son seguros.
José Antonio Polo, experto en motor de Hoy, explica que hay dos accidentes tipo en relación con los tractores. El primero, el vuelco, que suele producirse por un terreno irregular y el segundo, cargar demasiado el remolque y que se haga una tijera con lo que el vehículo también se da la vuelta y aplasta a su ocupante. Polo insiste en que la única manera de protegerse es el arco antivuelco, pero también es importante llevar el cinturón. «Hay casos en los que tienen las medidas de seguridad, pero el tractor vuelca y como no están sujetos, se salen y el tractor cae encima.
Fuente – Prevencionointegral.es – Hoy.es (29/05/2011)







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