Alerta sobre el ‘riesgo tóxico’ que sufren los peluqueros

En 21 septiembre 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

En un comunicado, el sindicato ha indicado que Osalan ha detectado que pequeñas empresas dedicadas a la peluquería y a otros tratamientos de belleza “incumplen absolutamente las obligaciones preventivas en materia de manipulación de productos tóxicos entre sus empleados”. “Es el caso de ‘Digitus’, a raíz del diagnóstico dermatitis alérgica ocupacional, rinitis y asma en una esteticista, con más de cuatro años de antigüedad en la empresa, dedicada a la colocación de uñas artificiales”, ha precisado.

CCOO Euskadi ha alertado del “riesgo tóxico” que sufren las peluqueras, ya que las empleadas de peluquerías y otros tratamientos estéticos “están expuestas a productos tóxicos e irritantes que manipulan a diario, con especial riesgo para las embarazadas”.

En un comunicado, el sindicato ha indicado que Osalan ha detectado que pequeñas empresas dedicadas a la peluquería y a otros tratamientos de belleza “incumplen absolutamente las obligaciones preventivas en materia de manipulación de productos tóxicos entre sus empleados”. “Es el caso de ‘Digitus’, a raíz del diagnóstico dermatitis alérgica ocupacional, rinitis y asma en una esteticista, con más de cuatro años de antigüedad en la empresa, dedicada a la colocación de uñas artificiales”, ha precisado.

Para el Área de Salud Laboral de CCOO Euskadi, “la circunstancia de que la trabajadora estuviera embarazada y, anteriormente hubiera tenido un aborto por causas desconocidas, unido a las precarias medidas de prevención y de vigilancia de la salud en este tipo de centros de belleza, motivó la solicitud en la Unidad de Salud Laboral de Osalan de investigar las condiciones de trabajo de la esteticista”.

De esta investigación, ha precisado, “se constata que el centro carecía de estructura preventiva y no realizaba vigilancia alguna de la salud de sus trabajadoras”. Asimismo, ha asegurado que “no existía una Evaluación de Riesgos, pese a la manipulación de múltiples productos irritantes y sensibilizantes de la piel y vías respiratorias, ni siquiera se disponía de la ficha de seguridad de los productos tóxicos y cosméticos manipulados”.

Para CCOO Euskadi, resulta “a todas luces irresponsable que, tras más de 15 años de vigencia de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, estas pequeñas empresas continúen olvidando la importancia de una correcta evaluación de los riesgos que suponen las múltiples sustancias tóxicas o se pretenda ahorrar eludiendo la vigilancia específica de la salud. Especialmente si tenemos en cuenta el riesgo, para las embarazadas y el feto, que tienen estos productos en locales poco ventilados”. En ese sentido, el sindicato tiene previsto iniciar una campaña informativa dirigida a dichos centros

Fuente- elmundo.es

Organismos que estallan contra los químicos

En 1 septiembre 2011, en Artículos técnicos, por Marta Gallardo

Según estimaciones de los doctores Fernández-Solà y Nogué Xarau del Hospital Clinic de Barcelona, actualmente, un 5% de la población española sufre de Sensibilidad Química Múltiple. Este síndrome es resultado de la exposición a productos químicos y se manifiesta con múltiples alteraciones en diversos órganos. Las personas que lo padecen sienten ahogos, fuerte percepción del [...]

Según estimaciones de los doctores Fernández-Solà y Nogué Xarau del Hospital Clinic de Barcelona, actualmente, un 5% de la población española sufre de Sensibilidad Química Múltiple. Este síndrome es resultado de la exposición a productos químicos y se manifiesta con múltiples alteraciones en diversos órganos. Las personas que lo padecen sienten ahogos, fuerte percepción del olor, alteraciones de la memoria, fatiga habitual, dolor de cabeza, etc. Pero, además, sufren ataques cuando permanecen en ambientes donde existen alguna de las sustancias químicas a las que estuvieron expuestas y que motivaron su enfermedad. Eso supone graves limitaciones en su vida social, hasta el punto de que algunas personas no pueden salir de casa o han de hacerlo en condiciones muy controladas. A una reunión de afectadas por este síndrome hay que ir sin perfumes, sin desodorantes, el lugar no puede haber sido limpiado con productos químicos, son también problemáticas las pinturas, humos de motores, etc. Estas personas se han convertido en auténticos sensores químicos y cualquier pequeña cantidad de esos productos puede desencadenarles una crisis.

<a href=’http://sp.psw.es/www/delivery/ck.php?n=a10399c7&cb=76113′ target=’_blank’><img src=’http://sp.psw.es/www/delivery/avw.php?zoneid=9&cb=76113&n=a10399c7′ border=’0′ alt=” /></a>

La mayoría de los casos que se conocen en nuestro país provienen del ambiente laboral: trabajadoras que son diagnosticadas después de haber estado expuestas a bajas dosis de agentes químicos de forma habitual o tras haber sufrido accidentes con tóxicos ambientales. La mayoría de casos suelen estar relacionados con exposición a plaguicidas, disolventes y productos como el formaldehido o el cloro. Se han producido como resultado de fumigaciones sin las condiciones de seguridad necesarias, por utilización de productos no permitidos, por no respetar los plazos de seguridad. En definitiva, falta de medidas preventivas adecuadas que han dejado tras sí una estela de enfermos crónicos.

No se trata de un síndrome nuevo: las primeras descripciones vienen de Estados Unidos y se producen en la década de los 50. Hoy en día, por consenso médico, se considera más apropiada la denominación de Intolerancia Ambiental Idiopática, porque así se diferencia de las alergias y el asma. De todas formas el término Sensibilidad Química Múltiple sigue siendo ampliamente utilizado.

Como señala Mª José Moya, una de las afectadas en un blog dedicado a informar sobre la enfermedad: “la SQM no es una enfermedad invisible, es una enfermedad silenciada, pues de manera directa cuestiona a la todopoderosa industria química. A pesar de la repercusión que esta enfermedad supone en la vida del enfermo, la SQM aún no ha sido reconocida oficialmente por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, algunos países han creado recursos específicos para los enfermos e incluso la han incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de su Sistema Nacional de Salud. Este el caso de Alemania. Otros, como Italia, están debatiéndolo en su Parlamento y muchos más están tomando medidas al respecto como Canadá o los países nórdicos”, señala Moya. El Parlamento Europeo aprobó en septiembre de 2008 un importante plan para enfermedades ambientales en donde incluyen la Sensibilidad Química Múltiple.

En España, la situación es peor. Hay excepciones como el Departament de Treball de la Generalitat de Catalunya que presta especial atención a este problema, pero en el ámbito estatal sólo el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene ha dedicado algo atención a esta nueva patología publicando una nota Técnica de Prevención (NTP 557) en la que se hace una revisión sobre los aspectos médicos de la afectación, sin otras consideraciones. Ni el Ministerio de Sanidad, ni el Ministerio de Trabajo han tomado una sola iniciativa para dar respuesta a los problemas y reivindicaciones planteadas. Y son las víctimas las que están llevando la iniciativa ante la indiferencia de la Administración. A través de diversos colectivos y asociaciones están haciendo esfuerzos encomiables para lograr sensibilizar sobre su problema, dado el muro de silencio que les rodea.

Fuente- Revista Por Experiencia – ISTAS

Treinta muertes confirmadas por el amianto en Ferrol

En 30 agosto 2011, en Noticias, por Marta Gallardo

El amianto fue la causa directa de la muerte de 30 operarios de los astilleros públicos de la ría de Ferrol. Un equipo de neumólogos del hospital ferrolano Arquitecto Marcide ha probado, por primera vez, la íntima relación que existe entre el cáncer de pulmón que les costó la vida y su prolongada exposición al [...]

El amianto fue la causa directa de la muerte de 30 operarios de los astilleros públicos de la ría de Ferrol. Un equipo de neumólogos del hospital ferrolano Arquitecto Marcide ha probado, por primera vez, la íntima relación que existe entre el cáncer de pulmón que les costó la vida y su prolongada exposición al amianto, un material cancerígeno empleado durante décadas como aislante en la construcción de buques.

Muy probablemente, las víctimas silenciosas del amianto en España se cuentan por centenares pero es la primera vez, según la Junta de Galicia, que un estudio científico pilotado por facultativos españoles constata la relación directa entre este mineral y la muerte de los operarios que lo manipularon sin protección casi a diario durante su vida laboral. Demuestra que las enfermedades pulmonares de los trabajadores de los astilleros de Ferrol se relacionan con niveles elevados de amianto en el pulmón en el 97% de los casos, ha resaltado el Sergas, el Servicio Gallego de Salud, que firma el estudio.

Este material tan corrosivo para el pulmón se popularizó en la década de los cincuenta en la construcción naval porque era abundante y barato, funcionaba bien como aislante térmico y soportaba temperaturas extremas. También abunda en los tejados y tuberías de los bloques de edificios construidos en la segunda mitad del siglo XX, y su uso en España -aunque se limitó en 1984 y 1993- no se prohibió definitivamente hasta 2001.

Las microscópicas fibras de asbesto se desprendían del material, eran inhaladas por los obreros que lo manipulaban y colonizaban sus pulmones hasta dañarlos, causando un sinfín de dolencias, como enfisemas, cáncer de pleura o peritoneo, que resultaron mortales, en muchos casos.

Para probar sus devastadores efectos sobre el aparato respiratorio, los neumólogos ferrolanos analizaron las muestras extraídas de los dos pulmones de 30 hombres con edades comprendidas entre los 56 y 89 años. En todos los casos, se trataba de antiguos trabajadores del sector naval que habían estado expuestos al amianto y que desarrollaron enfermedades pleurales, pulmonares o peritoneales que les condujeron a la muerte. Una autopsia específica reveló que el nivel de concentración de fibras de amianto en los pulmones superaba los mil cuerpos de amianto por gramo de tejido seco. Un nivel de contacto muy elevado.

Los resultados de la investigación, liderada por la neumóloga ferrolana Carmen Diego, se dieron a conocer en el último congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, celebrado en Oviedo. La importancia de este informe radica, según el Sergas, en que certifica “una relación directa y científicamente confirmada entre la exposición al amianto y la enfermedad.

La ría de Ferrol es la región de España donde se concentra el mayor número de afectados por asbestosis. Son 3.500, según los cálculos de Agavida, la entidad gallega que agrupa a los familiares de las víctimas. Avida, la asociación española, calcula que los damnificados rondan los 80.000 y advierten que la asbestosis llegará a su pico álgido en las próximas décadas, hasta 2030. Creen que para entonces este enemigo silencioso se habrá cobrado 50.000 vidas.

En enero del 2010, la presión de los sindicatos logró que el Sergas fijase un protocolo para evaluar a 6.007 trabajadores, prejubilados y jubilados de los astilleros gallegos de Navantia. Un total de 954 pacientes están siendo tratados en la unidad de neumología del hospital ferrolano.

En marzo, el Ministerio de Defensa dio un paso de gigante al reconocer, por primera vez, la incapacidad de un militar que trabajó durante 32 años como mecánico de una fragata con gran cantidad de amianto. El reconocimiento de la asbestosis como enfermedad laboral también avanzan en los juzgados, que ventilan centenares de reclamaciones de viudas y huérfanos.

Fuente - elpais.com

Los riesgos higiénicos en el trabajo

En 9 junio 2011, en Artículos técnicos, por Marta Gallardo

Los equipos individuales de protección respiratoria, auditiva, de la vista y de la cara se utilizan para proteger al trabajador de los posibles riesgos higiénicos que pueden derivarse de las condiciones medioambientales en una empresa. Estos equipos van destinados concretamente a proteger el aparato respiratorio, el auditivo, la vista y la cara. De esta manera, [...]

Los equipos individuales de protección respiratoria, auditiva, de la vista y de la cara se utilizan para proteger al trabajador de los posibles riesgos higiénicos que pueden derivarse de las condiciones medioambientales en una empresa. Estos equipos van destinados concretamente a proteger el aparato respiratorio, el auditivo, la vista y la cara.

De esta manera, los equipos que protegen las vías respiratorias proporcionan al trabajador el aire necesario para respirar en debidas condiciones higiénicas. El uso de estos equipos está indicado cuando la proporción de volumen de oxígeno del aire es menor del 17% o cuando el aire a respirar está contaminado por partículas, gases o vapores.

Cuando se trata de contaminantes tóxicos, sin la adecuada prevención, los gases y las partículas pueden provocar en el trabajador diferentes reacciones bioquímicas que, según sus propias características y el metabolismo humano afectado, pueden provocar desde alergias e irritaciones hasta fibrosis pulmonar, asfixias o cáncer.

Los equipos de protección respiratoria pueden ser filtrantes o respiratorios –permiten al trabajador respirar independientemente de la atmósfera ambiente–. En el primer caso, se utilizan adaptadores faciales que pueden ser, entre otros, mascarillas, máscaras, cascos, boquillas o capuces. En el segundo caso, se clasifican como equipos respiratorios autónomos –de circuito abierto y cerrado– y no autónomos –de aire fresco y comprimido–.

Por otro lado, los equipos de protección auditiva reducen el nivel de presión acústica con el fin de evitar cualquier daño en el individuo expuesto a niveles de ruido que superan los aconsejados. Existen dos tipos de protectores acústicos según sean internos, tapones y válvulas, o externos, orejeras y cascos.

Para elegir correctamente el protector auditivo hay que analizar y valorar el riesgo de ruido y tener en cuenta las exigencias normativas en materia de atenuación acústica, así como las características subjetivas del equipo de protección individual, con el fin de evitar situaciones de incomodidad y problemas de salud del trabajador. También hay que analizar el ambiente de trabajo y la actividad realizada, la compatibilidad de este equipo de protección con cualquier otro necesario y la marca de certificación del propio equipo.

En cuanto a las exigencias en materia de atenuación acústica, es importante evitar la sobreprotección ya que puede originar problemas de comunicación. Por el contrario, si no se encuentra el protector idóneo es preciso buscar otros medios como reducir los tiempos de exposición.

Cuando se trata de proteger la vista y la cara del trabajador de impactos de partículas, salpicaduras de líquidos, atmósferas contaminadas o radiaciones nocivas, se usan equipos individuales de protección ocular y facial.

Los protectores oculares o gafas pueden ser de tipo universal, que permiten utilizar cristales graduados con la protección añadida, de tipo integral, en los que la gafa y la montura son una misma pieza, de cazoleta, adaptable al rostro o de suplemento. Los protectores faciales o pantallas pueden ser de mano o de cabeza. Se distinguen diferentes tipos de pantallas según sus características y el puesto de trabajo que vayan a proteger: soldadores, de malla metálica, con visores de plástico, con tejidos aluminizados o reflectantes y combinadas. También existen protectores integrales como el capuz o el adaptador facial tipo máscara.

Fuente- El Periódico de Aragón


Grupo Prevenir tiene abierta la tienda de los servicios de prevención de riesgos laborales desde donde podrá realizar todos los pedidos y gestionarlos de forma ágil y seguro.


Visite nuestra tienda on-line