La sanidad pública alemana ha ahorrado cerca de 150 millones de euros gracias a la prohibición de fumar en lugares públicos, según un estudio presentado hoy por la aseguradora médica DAK. El estudio, hecho público un año después de la introducción de las leyes para la protección de los no fumadores, que se aprobaron entre [...]
La sanidad pública alemana ha ahorrado cerca de 150 millones de euros gracias a la prohibición de fumar en lugares públicos, según un estudio presentado hoy por la aseguradora médica DAK.
El estudio, hecho público un año después de la introducción de las leyes para la protección de los no fumadores, que se aprobaron entre 2007 y 2008, señala que los tratamientos por infartos cardiacos en los hospitales bajaron un 8,6%.
Según el informe, los tratamientos de angina de pecho, afección considerada como un preludio al infarto, se han reducido un 13% y, en total, se considera que en Alemania se han evitado desde entonces 35.000 afecciones cardiacas y circulatorias graves.
El director de la investigación, Reiner Hanewinkel, considera que el descenso de estas enfermedades se debe exclusivamente a las leyes para la protección de los no fumadores aprobadas en los 16 estados federados alemanes.
El estudio fue elaborado por el Instituto de Investigaciones Sanitarias y Terapeúticas de Kiel (norte de Alemania) por encargo de la DAK.
Fuente: www.elmundo.es
El 36% de los reconocimientos médicos laborales no tienen en cuenta los riesgos específicos a los que se expone el trabajador, si bien en los últimos años se ha “mejorado mucho” en materia de vigilancia de la salud y prevención de riesgos laborales.
El 36% de los reconocimientos médicos laborales no vigilan los riesgos específicos
El 36% de los reconocimientos médicos laborales no tienen en cuenta los riesgos específicos a los que se expone el trabajador, si bien en los últimos años se ha “mejorado mucho” en materia de vigilancia de la salud y prevención de riesgos laborales.
Así lo han señalado los responsables de UGT en este ámbito, como conclusión a un estudio realizado en 2011 entre 75 empresas navarras, el 56% de ellas del sector Industrial (Metal y Químicas, principalmente), un 32% del sector Servicios, un 11 % de Industrias Agroalimentarias, y un 1% del sector Público (enseñanza y sanidad, entre otras).
El secretario de acción sindical de UGT de Navarra, Jesús Santos, ha indicado en conferencia de prensa que también han elaborado una guía y un folleto sobre la vigilancia de la salud, que han repartido en empresas navarras, dentro de una nueva campaña de sensibilización sobre la prevención de riesgos laborales que desarrolla el sindicato.
Por su parte, la responsable de salud laboral de UGT de Navarra, María José Latasa, ha expuesto los datos del estudio, que aunque revelan carencias en este ámbito, también constatan que “se va mejorando poco a poco”, pues la diferencia con sus primeros datos, recabados hace 12 años, supone un “avance bastante amplio”.
En cuanto a los datos, ha expuesto que los reconocimientos médicos se realizan periódicamente en la inmensa mayoría de las empresas (97%), pero no están orientados en función de los riesgos específicos de cada puesto de trabajo en el 36% de las empresas, por lo que no consiguen su finalidad.
En estos reconocimientos se examinan los riesgos que se pueden constatar de una manera más objetiva, sin llegar a contemplar los riesgos psicosociales, como la organización del trabajo o la fatiga mental, algo “importante para prevenir factores como el estrés, las depresiones o el mobbing”.
Así, los riesgos más evaluados en los exámenes de vigilancia de la salud llevados a cabo por las empresas son los riesgos físicos (88% de los casos), y los riesgos ergonómicos (85%), mientras que los riesgos higiénicos suponen el 53% y los riesgos psicosociales, el 47%.
Por otra parte, el 85% de las empresas establecen una periodicidad anual de los reconocimientos médicos, sin consensuarlo con los representantes en el 76% de los casos.
La periodicidad depende de factores como la legislación vigente o los riesgos a los que se está expuesto, lo que no puede derivar -ha advertido- en una dejación de obligaciones por parte del empresario, que tendrá que hacerlo en un tiempo prudente.
Tampoco los planes de vigilancia de la salud son específicos en el 53% de las empresas, y en el 95% de las empresas no se realizan reconocimientos médicos cuando a un trabajador se le asigna una tarea que a priori supone nuevos riesgos para la salud, ha advertido.
En el 73% de los casos no se hacen reconocimientos tras una baja prolongada, y sólo en el 37% de las incorporaciones a un nuevo trabajo se realiza un reconocimiento médico.
En todo caso, Latasa ha alertado sobre la posible utilización de estos exámenes médicos en detrimento del trabajador, o como selecciones de personal encubiertas, ya que su fin no puede ser otro que el de evitar la exposición de un trabajador especialmente sensible a unos riesgos sin las debidas precauciones.
En este contexto, los delegados de prevención han solicitado a la empresa la práctica de los controles de estado de salud de los trabajadores en un 21% de las empresas, en supuestos como la incorporación de un trabajador después de una baja prolongada, o en el caso de que se cambie de puesto de trabajo, pues conlleva riesgos inherentes a ese puesto distintos a los de su puesto anterior.
Por otro lado, el 17% de las empresas analizadas han señalado que han realizado reconocimientos médicos obligatorios: el 54% cuando así lo estipula el Convenio Colectivo o lo exige un Real Decreto; el 38%, para valorar si existen circunstancias que pudieran derivar en una enfermedad profesional, y el 8% restante, cuando el estado de salud puede constituir un peligro para el trabajador o para terceros.
En el 77% de los supuestos en los que la vigilancia de la salud ha sido obligatoria no se solicitó informe previo de los representantes de los trabajadores.
Fuente – Finanzas.com
Las enfermedades profesionales ligadas a las nuevas tecnologías, como la carga mental, son las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en el ámbito de la medicina del trabajo y cuyo diagnóstico y clasificación aún están por desarrollar.
Las enfermedades profesionales ligadas a las nuevas tecnologías, como la carga mental, son las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en el ámbito de la medicina del trabajo y cuyo diagnóstico y clasificación aún están por desarrollar.
Así lo ha expresado a los periodistas el presidente de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), Antonio Iniesta, momentos antes de inaugurar el VIII Congreso Español de Medicina y Enfermería del Trabajo.
Esta especialidad médica se dedica al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades profesionales, así como a la valoración de la aptitud del trabajador en el desempeño de sus tareas.
Los accidentes vinculados al trabajo declarados en España llegan hasta los 800.000, mientras que las enfermedades del trabajo son “pocas”, según ha reconocido Iniesta.
Este hecho se debe a que muchas de las dolencias vinculadas al mundo laboral “tienen un periodo de latencia largo y no se perciben hasta que el trabajador está jubilado”, ha precisado.
“El desafío de la medicina del trabajo en los próximos años es el de clasificar y diagnosticar adecuadamente esas enfermedades y, sobre todo, el de prevenirlas”, ha asegurado el presidente de la AEEMT.
El acoso laboral es una “problemática” que existe pero no está reconocida como “enfermedad laboral”, ha explicado Iniesta, quien ha detallado que otro de los aspectos que se están trabajando en la actualidad es el abordaje de la crisis económica desde la medicina del trabajo.
Por otra parte, ha considerado “importante” que se trate la enfermedad en el trabajo como una “patología” que hay que sanar y prevenir, y no que castigar.
El diagnóstico de una enfermedad profesional depende “mucho de la relación causa-efecto”, ya que cuando se trata de un “tipo alérgico” es “más o menos fácil” reconocerla, sin embargo “cuando se debe a sobreesfuerzos de trabajo se tarda más”, ha explicado.
Especialmente difícil es el diagnóstico de los tumores o el cáncer provocado por la actividad profesional, ya que a menudo “tardan en aparecer y muchas veces los diagnostica el Sistema Nacional de Salud”.
Fuente- Expansión.com
Mayor peligro de cáncer de pintores, trabajadores a turnos, y tareas de extinción de incendios. La IARC encontró evidencias de que el trabajo a turnos, de pintores y de extinción de incendios pueden provocar cáncer. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una reunión [...]
Mayor peligro de cáncer de pintores, trabajadores a turnos, y tareas de extinción de incendios. La IARC encontró evidencias de que el trabajo a turnos, de pintores y de extinción de incendios pueden provocar cáncer.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una reunión de expertos ha examinado las evidencias disponibles respecto a tres actividades y exposiciones:
- El trabajo a turnos con disrupción de los ritmos circadianos: probablemente cancerígeno (Grupo 2A)
- La exposición laboral de pintores: cancerígena (Grupo 1), por los disolventes, pigmentos y aditivos, amianto y sílica cristalina.
- el trabajo de extinción de incendios: posiblemente cancerígena (Grupo 2B), por la exposición a numerosos tóxicos,
Estudios epidemiológicos han encontrado que las mujeres que trabajan de noche a lo largo de muchos años son más propensas al cáncer de mama. Algunos estudios también sugieren que los hombres que trabajan por la noche puede tener una tasa más alta de cáncer de próstata.
Según Aaron Blair, del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU., que presidió la reunión de octubre IARC que examinó las pruebas sobre los turnos, “trabajar de noche de modo estable, sería menos perjudicial que cambiar constantemente de turno.”
La exposición de los pintores ya estaba considerada como cancerígena desde 1989, y la novedad que ahora se establece es que puede ser causa de cáncer de vejiga y pulmón, y la exposición maternal está asociada con la leucemia infantil.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de un control efectivo del riesgo químico y de desarrollar directrices respecto al trabajo a turnos.
Un sumario de estas conclusiones se publica en el número de diciembre de 2007 de The Lancet Oncology y los resultados completos serán publicados en el Volumen 98 de la Serie IARC Monographs el próximo año.
Fuente- istas.net







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