Los autores de la publicación afirman que las personas que hacen girar su vida en torno al cuadrante de los turnos de trabajo, tienen más posibilidades de sufrir obesidad o diabetes tipo 2. Abren una nueva línea en cuanto a las causas de la obesidad en el mundo. Si hace apenas unos días se alertaba en la misma publicación de que los turnos de noche aumentaban estos riesgos al perturbar los ritmos circadianos, ahora dan un nuevo paso y ponen el acento en aquellos que soportan distintos turnos de trabajo.
La comida rápida a examen como nuevo riesgo laboral
Los autores de la última editorial publicada en PLoS Medicine afirman que las personas que hacen girar su vida en torno al cuadrante de los turnos de trabajo, tienen más posibilidades de sufrir obesidad o diabetes tipo 2. Los autores del estudio en que abren una nueva línea en cuanto a las causas de la obesidad en el mundo. Si hace apenas unos días se alertaba en la misma publicación de que los turnos de noche aumentaban estos riesgos al perturbar los ritmos circadianos, ahora dan un nuevo paso y ponen el acento en aquellos que soportan distintos turnos de trabajo.
“Basándonos en estudios anteriores sobre el trabajo de las enfermeras estadounidenses, observamos cómo hay una asociación entre los turnos laborales y el riesgo de sufrir estas enfermedades debido, principalmente, a que la mayoría seguía patrones alimenticios muy pobres al no tener tiempo de preparar o encontrar nada mejor que poder comer. Creemos que esto afecta no sólo a las enfermeras, sino al resto de profesionales con horarios variados”, explican los autores.
Actualmente, se calcula que entre el 15 al 20% de la población activa europea y estadounidense trabaja sin un horario fijo, lo que hace más complicado seguir una dieta sana y variada.
Precisamente, la facilidad con la que se encuentra esta comida en comparación con menús más variados y sanos, es la perenne queja de los autores de este editorial. “Los gobiernos deben mejorar los hábitos de los consumidores y adoptar medidas concretas para garantizar que sea más fácil y barato comer sano que no”, reza en el artículo.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la obesidad ya puede calificarse como pandemia. Con 502 millones de obesos en todo el mundo, muchos especialistas apuntan directamente a los organismos competentes para rebajar estas cifras. Los autores de este nuevo estudio se atreven a sugerir que la llamada comida basura sea legítimamente considerada como una nueva forma de riesgo laboral en un intento para que en los lugares de trabajo que tengan a empleados con estos turnos se implantasen menús más sanos y baratos.
Una medida que para algunos especialistas quizá peque de “exageración” ya que “en España, el 23% de su población adulta es obesa y una ínfima minoría de ellos se debe a los turnos laborales”, explica el doctor Casanueva. “Pero sí es cierto que desde hace tiempo los nutricionistas exigen medidas administrativas que fomenten dietas variadas y ricas en verduras y frutas, haciéndolas más accesibles y baratas porque la obesidad ya no se asocia sólo a la diabetes, sino también a diferentes tipos de cáncer, como el de mama, el de colon o el de páncreas. Es realmente una epidemia a la que hay que buscar medidas”, comenta este especialista.
Fuente – El Mundo
El trabajo a turnos baja los niveles de concentración de los empleados. Muchos empleados declaran que el estrés derivado de los turnos les ha llevado a cometer errores.
Los turnos provocan un alto índice de fallos laborales
El trabajo a turnos baja los niveles de concentración de los empleados. Esa es la conclusión que extrae un sondeo a la plantilla de ArcelorMittal-Gijón sobre la incidencia del sistema de relevos, realizado por MCA-UGT. Según el informe, la nocividad del mismo queda patente en “una reducción de la capacidad cognitiva de vigilancia y control, sobre todo en trabajos de proceso continuo”.
Tal es así que el 51,13% de los empleados de la factoría declaran que el estrés derivado de los turnos les ha llevado a cometer errores en el horario laboral, mientras que un 25,32% de los encuestados los achacan al exceso de confianza. Dejan patente así que el 76% del personal contratado responsabiliza a los horarios de los fallos en la planta de producción.
La presión en la acería se manifiesta tanto en la concentración como en la atención. En este apartado, el 89,28% de los trabajadores recalcan la importancia de ciertos factores psicosociales, como la concentración intensa a la hora de llevar a cabo su labor. Una amplia mayoría, el 80,51% afirma que es más que necesario un nivel alto de atención durante una gran parte de la jornada laboral.
Asimismo se enumera como segunda incidencia derivada del sistema de relevos, el deterioro físico del personal laboral, lo que supone una peligrosa “merma de la calidad de vida”. Muy relacionada con este descenso de la salud del trabajador, se encuentran diversas afecciones prescritas. El 81,16% señala trastornos digestivos, frente a otros síntomas relacionados con deficiencias del sueño, como la irritabilidad que declara el 65,09% . La fatiga afectaría al 53,57% de los encuestados mientras que los problemas de concentración y atención perjudican al 42,20%. Más abundantes son los dolores de cabeza entre la plantilla, con un 62,84% y la ansiedad, con un 66,88%. Otro de los motivos de preocupación de los operarios es no coincidir con familiares, pareja o amigos durante sus periodos de trabajo, especialmente los que cubren las noches. “Viven al contrario de la sociedad, ya que está organizada de día”, dice el informe.
A la vista de estos resultados, MCA-UGT en ArcelorMittal-Gijón impulsará medidas tendentes a mejorar las condiciones laborales. La compensación económica ha sido utilizada para aumentar la aceptación de estos sistemas de trabajo. Sin embargo, estos pluses encubren los problemas asociados al trabajo a turnos. MCA-UGT propondrá adaptar los turnos, procurando que los cambios se realicen entre las 6 y las 7 de la mañana, entre las 14 y las 15 de la tarde y entre las 22 y las 23 de la noche y modificar los sistemas de rotación.
Fuente – lavozdeasturias.es
Puede generar trastornos acentuados en el sueño, en la alimentación y en la vida social. El trabajo a turnos se muestra como un factor de posible riesgo para la salud y el bienestar de los trabajadores al generar trastornos acentuados en el sueño, en la alimentación y en la vida social. Así se recoge en [...]
Puede generar trastornos acentuados en el sueño, en la alimentación y en la vida social.
El trabajo a turnos se muestra como un factor de posible riesgo para la salud y el bienestar de los trabajadores al generar trastornos acentuados en el sueño, en la alimentación y en la vida social.
Así se recoge en el estudio Estado de salud de los trabajadores a turnos, realizado desde la Unidad de Sueño de la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ), con el patrocinio del Grupo Pikolin, que hoy han presentado las doctoras María Pilar Cuartero y Ana Carvajal.
Los trastornos más frecuentes se dan en el sueño, la zona gastrointestinal y la estructura músculo-esquelética, que requerirán mayor vigilancia y seguimiento médico, al tiempo que las patologías que presentan los trabajadores a turnos se ven más acentuadas en el sexo femenino, debido a la sobrecarga social y familiar que soportan las mujeres.
Factores como la duración de la jornada laboral, que se extiende una hora más por semana en el caso de los trabajadores a turnos, y la disparidad de horarios respecto al resto de componentes del círculo familiar y social influyen en las posibilidades de conciliación del trabajo con la vida familiar.
El descuido en los hábitos es la principal vía por la que se ve alterada la alimentación.
La población a turnos aumenta un 3 por ciento al año en el primer mundo y afecta a un 20 por ciento de la población laboral, dentro de la tendencia general a vivir en una sociedad que está activa veinticuatro horas al día y siete días a la semana.
El informe destaca la importancia para los trabajadores de contar con mayor información sobre cómo afrontar jornadas de trabajo a turnos y en horario nocturno, que pueden desencadenar el llamado Síndrome de Desadaptación al Trabajo a Turnos (SDTT) agudo o crónico, dependiendo del tiempo de evolución del trastorno y de las alteraciones que se produzcan en el individuo.
Para favorecer esta información, los responsables del estudio han elaborado unas guías de actuación generales sobre hábitos que permiten favorecer el sueño, las actividades sociales y una mejor alimentación en estos colectivos.
Respecto al sueño, hay que mantenerlo al menos un periodo de entre cinco y seis horas para que cumpla su función reparadora del organismo, elegir una habitación oscura y sin ruidos para el descanso, establecer rutinas antes de dormir, evitar las bebidas estimulantes, el tabaco o el alcohol y no realizar un ejercicio físico vigoroso antes de acostarse.
El estudio apuesta por desterrar ideas erróneas como que el trabajo a turnos impide la conciliación de la vida familiar y social con la laboral, o que otro tipo de trabajadores pueden realizar más actividades por mantener horarios regulares.
Asimismo se recomienda realizar cuatro comidas -a ser posible dos o tres calientes- al día, un desayuno fuerte cuando se trabaja en turno de mañana, una comida a base de hidratos de carbono complejos cuando se trabaja por la tarde y una comida ligera cuando se trabaja de noche.
El estudio ha sido elaborado por la Unidad de Sueño de la MAZ en colaboración con el grupo de Sueño y Trabajo de la Asociación Ibérica de Patología del Sueño (AIPS), la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Aragón, el Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral (ISSLA), el Centro Nacional de Condiciones de Trabajo de Barcelona, el Departamento de Métodos Estadísticos de la Universidad de Zaragoza y de un gran número de empresas aragonesas.
Diario La Voz de Galicia







Comentarios recientes